


Crisis en Salud: renunció el viceministro Sergio Wisky en medio de tensiones por horas extras
28/03/2026




El sistema de salud de Río Negro atraviesa un momento de alta complejidad tras la confirmación de la renuncia del viceministro y secretario de Salud, Sergio Wisky, quien había asumido funciones clave dentro del equipo sanitario en los últimos meses.
Wisky se había incorporado al Ministerio de Salud en agosto del año pasado con la misión de contribuir al ordenamiento del área. Bajo la órbita del ministro Demetrio Thalasselis, su rol fue creciendo hasta consolidarse formalmente en enero como secretario de Salud, tras la salida de Leonardo Gil.
Sin embargo, su paso por la cartera estuvo marcado por un escenario de creciente complejidad. Entre los factores que precipitaron su dimisión se destacan el desgaste derivado de la situación general del sistema sanitario y su desempeño simultáneo —y por más de dos meses— al frente del hospital de Cipolletti, donde asumió de manera provisoria tras la salida de Juan Pablo Palma.


A este cuadro se suma la posibilidad de un retorno a la provincia de Chubut, donde Wisky integró hasta 2025 la gestión del gobernador Ignacio Torres, lo que también habría influido en su decisión.
Conflicto por horas extras
La renuncia se produce en medio de un fuerte conflicto con trabajadores del sistema de salud a partir de una medida adoptada por el Ministerio: la decisión de no abonar las horas extras que excedieran los topes establecidos desde febrero.
Según datos oficiales, se detectaron cerca de 700 empleados comprendidos en la Ley 1844 con cargas horarias por encima de los límites, cuando desde la cartera estiman que ese número debería ser considerablemente menor.
La medida generó un profundo malestar en hospitales de toda la provincia y derivó en la renuncia del director del hospital de Bariloche, Víctor Parodi. En un intento por descomprimir la situación, funcionarios del área sanitaria se trasladaron a Cipolletti durante la última semana para mantener reuniones con los equipos de trabajo.
Como resultado de esos encuentros, la postura oficial comenzó a flexibilizarse. La decisión inicial de suspender los pagos fue reemplazada por un esquema en el que los directores de hospitales deberán justificar las horas extras realizadas.
Desde los establecimientos sanitarios sostienen que el elevado volumen de horas responde a coberturas excepcionales ante la falta de personal, una problemática estructural que se arrastra desde hace años.
Revisión en curso
Actualmente, el Ministerio de Salud se encuentra analizando caso por caso para determinar qué horas serán finalmente reconocidas en la próxima liquidación salarial.
En paralelo, continúa pendiente la implementación formal de los pagos adicionales por funciones, un concepto que, hasta el momento, sigue siendo compensado a través del sistema de horas extras.
La salida de Wisky se inscribe así en un escenario de tensión e incertidumbre, que expone las dificultades del sistema sanitario rionegrino y los desafíos pendientes en materia de recursos humanos y financiamiento.
FUENTE: Diario Río Negro












del ingreso familiar.


















