


(AUDIO) Faena clandestina y falta de higiene detrás de los 3.450 kilos de carne decomisados en Viedma
Viedma11/09/2026






Los controles que permitieron retirar más de 3.400 kilos de carne de comercios de Viedma dejaron al descubierto un escenario preocupante: productos procedentes de faena clandestina, alimentos sin trazabilidad, deficiencias en la manipulación y situaciones de contaminación cruzada.


El operativo de decomiso ya había sido informado, pero el jefe del Departamento de Seguridad Rural de la Policía de Río Negro, subcomisario Osvaldo Painetrú, brindó nuevos detalles durante una entrevista con FM DE LA COSTA.
Según precisó, fueron inspeccionados alrededor de 25 establecimientos comerciales habilitados de la capital provincial. Como resultado de las intervenciones, se decomisaron exactamente 3.450 kilogramos de carne.
“Se procedió al decomiso de 3.450 kilos de carne. Mucha era de faena clandestina y otra parte no reunía las condiciones de salubridad para el consumo humano ni para la venta”, explicó Painetrú.
Las actuaciones fueron desarrolladas durante dos jornadas consecutivas mediante un trabajo coordinado entre el personal de las brigadas rurales y los inspectores de la Secretaría de Ganadería, dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro.
“Los operativos se hicieron en locales comerciales emplazados en la ciudad capital. Fue un trabajo coordinado entre los inspectores de Ganadería y el personal de las brigadas rurales”, detalló.
Los 25 comercios estaban habilitados
Uno de los datos que más preocupación genera es que las irregularidades no fueron encontradas en puestos informales o lugares clandestinos de venta, sino en establecimientos habilitados y abiertos normalmente al público.
“Todas las inspecciones se hicieron en locales comerciales habilitados para la venta de productos”, confirmó el jefe policial.
Es decir, se trataba de carnicerías o comercios a los que los vecinos acudían de manera habitual, bajo la presunción de que los productos exhibidos reunían las condiciones necesarias de procedencia, conservación e higiene.
Sin embargo, los controles permitieron detectar tanto carne originada en faena clandestina como mercadería que, aunque podía tener otra procedencia, había sido manipulada o almacenada de manera incorrecta.
“Hay carne que tiene contaminación cruzada y otra que no está bien manipulada conforme lo establece el Código Alimentario Argentino”, señaló Painetrú.
Carne junto a verduras y productos de limpieza
El entrevistado explicó que la contaminación cruzada se producía, entre otras situaciones, por el contacto o la cercanía de la carne con otros alimentos y con sustancias que no deberían encontrarse en el mismo espacio de almacenamiento.
“Los inspectores de Ganadería observaron contaminación cruzada cuando el producto cárnico estaba junto con hortalizas o con elementos que se utilizan para la limpieza”, precisó.
Esta clase de prácticas puede provocar que microorganismos, suciedad o sustancias químicas pasen de un producto a otro. El riesgo aumenta cuando la carne cruda comparte superficies, recipientes o sectores de refrigeración con alimentos que se consumen sin cocción o con elementos destinados a higienizar el establecimiento.
Painetrú sostuvo que los inspectores evalúan diferentes aspectos vinculados con la salubridad, la higiene general del comercio, la manipulación de los alimentos y las condiciones en las que se conserva la carne.
Los casos detectados mostraron, por lo tanto, una doble situación de riesgo: productos que podían provenir de animales faenados fuera de los establecimientos autorizados y, al mismo tiempo, una conservación o manipulación deficiente dentro de los locales comerciales.
Ante la consulta de FM DE LA COSTA sobre ese doble peligro, el subcomisario confirmó: “Exactamente, como usted lo dice”.
Faena clandestina y carne sin trazabilidad
Otro de los puntos centrales del operativo fue la identificación de carne proveniente de faena clandestina. En esos casos no existen garantías sobre el origen del animal, su estado sanitario, las condiciones en las que fue sacrificado ni la forma en que el producto fue trasladado hasta el comercio.
Painetrú explicó que la trazabilidad es fundamental para determinar el recorrido realizado por la carne antes de llegar al mostrador y, posteriormente, a la mesa de los consumidores.
“Lamentablemente, tenemos carnicerías o locales comerciales que venden productos que provienen directamente de la faena clandestina”, advirtió.
El jefe policial aprovechó la entrevista para pedirles a los consumidores que extremen las precauciones y eviten adquirir carne cuyo origen no pueda comprobarse.
“Queremos decirle al ciudadano y al consumidor que tenga la precaución de no comprar productos de faena clandestina, porque no se sabe la trazabilidad higiénica que tienen”, remarcó.
Además del riesgo sanitario, la comercialización de carne sin documentación impide conocer si el animal recibió los controles veterinarios correspondientes y si atravesó una planta de faena habilitada.
“El objetivo de los controles es verificar la trazabilidad del producto que llega a la mesa del consumidor, para evitar enfermedades o descompensaciones en niños y personas adultas”, sostuvo Painetrú.
Actas de infracción y nuevas inspecciones
El decomiso de la mercadería no representa el final de la intervención. Cuando los inspectores encuentran irregularidades, también confeccionan las correspondientes actas de infracción y regresan pocos días después para comprobar si el comerciante corrigió las deficiencias.
“En primer lugar, los inspectores proceden al decomiso del producto y posteriormente hacen un acta de infracción”, explicó el titular del Departamento de Seguridad Rural.
Agregó que “al cabo de tres o cuatro días se realiza nuevamente una inspección en el local comercial para verificar si mejoraron las condiciones de salubridad, higiene, mantenimiento de la carne y del producto”.
De acuerdo con Painetrú, en la mayoría de los casos las advertencias y sanciones producen cambios en el funcionamiento de los establecimientos.
“La mayoría de los comerciantes toma el control de la manipulación de la carne, de los cuidados y del producto que ofrece a la gente”, indicó.
No obstante, reconoció que existen locales que reinciden o continúan comercializando productos provenientes de circuitos clandestinos, motivo por el cual las revisiones deben mantenerse de manera permanente.
Los controles continuarán durante todo el año
Painetrú anticipó que las inspecciones seguirán realizándose tanto en Viedma como en otras localidades rionegrinas. El trabajo forma parte de una planificación conjunta entre la Secretaría de Ganadería y las brigadas rurales de la Policía provincial.
“Es un trabajo constante y permanente que se lleva adelante durante todo el año. Cada vez que comienza un nuevo año se elabora un nuevo programa de intervención en locales comerciales”, explicó.
Las tareas no se limitan a retirar mercadería y aplicar infracciones. Los organismos también desarrollan capacitaciones y asesoran a los propietarios sobre los trámites que deben completar para vender sus productos dentro del marco legal.
“No solamente hacemos las intervenciones. Los inspectores de Ganadería y el Departamento de Seguridad Rural también realizan capacitaciones sobre el control y la calidad”, afirmó.
Finalmente, agregó que los equipos oficiales buscan orientar a los comerciantes para que puedan regularizar su actividad: “Muchas veces articulamos cuáles son las necesidades o los trámites que tienen que hacer para vender sus productos conforme al marco legal”.

































