El ministro de Obras Públicas de Río Negro, Alejandro Echarren, respaldó la posibilidad de desarrollar un sistema ferroviario de cargas como eje de un futuro Corredor Bioceánico y sostuvo que esa alternativa resulta hoy la más conveniente para la provincia desde el punto de vista económico, logístico y de infraestructura.
En una entrevista concedida a FM DE LA COSTA (www.fmdelacosta999.com.ar), el funcionario analizó las distintas propuestas para conectar el océano Atlántico con el Pacífico atravesando Río Negro y consideró que fortalecer el transporte ferroviario permitiría acompañar el crecimiento productivo de la provincia sin profundizar el deterioro de la red vial.
El tren, una alternativa estratégica
Consultado sobre iniciativas como la impulsada por el vicegobernador Pedro Pesatti para reactivar un tren de cargas que vincule el puerto con el Valle Medio, Echarren afirmó que la propuesta "no es para nada descabellada" y la calificó como una herramienta clave para el desarrollo del Corredor Bioceánico.
El ministro explicó que trasladar la producción por ferrocarril presenta múltiples ventajas frente al transporte exclusivamente por camiones.
En primer lugar, destacó que el costo operativo del tren es considerablemente menor, lo que permitiría abaratar la logística para los sectores productivos y mejorar la competitividad regional.
Además, remarcó que una mayor participación del sistema ferroviario contribuiría a preservar las rutas provinciales y nacionales, reduciendo el tránsito pesado que hoy acelera el deterioro del pavimento.
En ese sentido, señaló que uno de los principales problemas actuales es la escasa fiscalización del peso de los camiones por parte de Vialidad Nacional, situación que provoca deformaciones prematuras en la calzada y eleva significativamente los costos de mantenimiento.
Otro aspecto que destacó fue el impacto positivo sobre la seguridad vial.
"Si logramos sacar una parte importante del transporte pesado de las rutas, también disminuyen los riesgos de accidentes", sostuvo el funcionario.
La Ruta Nacional 23, con un escenario complejo
Echarren también se refirió a la posibilidad de que la Ruta Nacional 23 sea el eje principal del corredor terrestre, aunque reconoció que el panorama es complejo debido a la falta de inversiones nacionales.
Indicó que aún restan pavimentar cerca de 29 kilómetros, una obra que demandaría una inversión cercana a los 45 millones de dólares, monto que la provincia no está en condiciones de afrontar con recursos propios.
A ello se suma, explicó, la imposibilidad de atraer capitales privados mediante un esquema de concesión con peajes.
Según precisó, el volumen de tránsito que registra actualmente la Ruta 23 está muy por debajo de los parámetros técnicos exigidos para que una concesión resulte rentable para un inversor.
El ministro fue crítico con la política del Gobierno nacional respecto de la infraestructura vial y aseguró que "las rutas han sido abandonadas por completo", lo que dificulta encontrar soluciones de corto plazo para completar esa obra estratégica.
Escéptico sobre la navegabilidad del río Negro
Durante la entrevista también fue consultado sobre proyectos que plantean aprovechar la navegabilidad del río Negro para transportar parte de la producción proveniente de Vaca Muerta hacia los puertos de la provincia.
En ese punto, Echarren se mostró poco optimista y fundamentó su postura en su conocimiento directo del río.
Explicó que el curso de agua presenta un importante nivel de sedimentación, especialmente en su tramo final, donde existen sectores muy embancados.
Según describió, durante las mareas bajas incluso resulta difícil navegar en pequeñas embarcaciones de remo, por lo que consideró que llevar adelante un proyecto de dragado permanente para convertir al río en una vía comercial implicaría una inversión de enorme magnitud.
Por ese motivo, concluyó que la alternativa ferroviaria continúa siendo la opción más realista para movilizar grandes volúmenes de carga, incluida la producción vinculada a Vaca Muerta, en el marco del futuro Corredor Bioceánico.