









Una llamativa iniciativa volvió a poner sobre la mesa el debate territorial en Argentina. El arquitecto y urbanista chubutense Guillermo Ebene Kent presentó una propuesta que calificó como “difícil, pero no imposible”: que La Pampa pueda concretar una salida propia al mar mediante una reorganización de límites provinciales.
La idea fue difundida a través del grupo de Facebook “URBA Chubut – Urbanismo y territorio”, donde el profesional planteó que “La Pampa podría lograr su salida al mar y tener el control total de uno de los ríos caudalosos de la Patagonia, el Río Colorado”.


Según explicó, el proyecto contempla que la provincia de Buenos Aires transfiera su denominado “apéndice Sur”, mientras que Río Negro haga lo propio con la franja territorial comprendida entre el río Negro y el río Colorado. De esa manera, La Pampa obtendría una conexión directa con el océano Atlántico.
“Si la provincia de Buenos Aires cediese su ‘apéndice Sur’, y la provincia de Río Negro cediese la franja de tierra que va desde el Río Negro hasta el Río Colorado, la provincia de La Pampa podría lograr su añorada salida al mar”, expresó el arquitecto. Además, consideró que “con esto cambiaría toda su geopolítica y su dinámica de desarrollo interna y externa”.
En su análisis, Ebene Kent sostuvo que La Pampa es una jurisdicción que aún busca consolidar plenamente su posicionamiento regional. Indicó que, según el enfoque utilizado, a veces es considerada parte de la Patagonia y en otras oportunidades se la vincula con la región pampeana o cuyana.
También remarcó que se trata de una provincia históricamente afectada por la escasez de recursos hídricos y recordó el prolongado conflicto judicial que mantiene con Mendoza por las aguas del río Atuel. En ese sentido, señaló que los límites provinciales actuales responden a procesos históricos y geográficos que podrían ser revisados en el siglo XXI para favorecer un mejor ordenamiento territorial.
“La Pampa merece su salida al mar, y el control total del Río Colorado”, afirmó el urbanista. Como fundamento adicional, señaló que “el sur de la provincia de Buenos Aires no posee una identidad pampeana, más bien una identidad patagónica”.
Finalmente, reconoció que una modificación de semejante magnitud requeriría acuerdos políticos complejos y la aprobación del Congreso Nacional. “Claro que sus vecinas debieran poner algo de voluntad y ponerse de acuerdo en el Congreso de la Nación parecería una misión imposible. Pueblos y ciudades cambiarían de provincia de la noche a la mañana, con todas las implicancias legales para sus ciudadanos. Difícil, sí, imposible, no”, concluyó en su publicación, acompañada por un mapa que muestra cómo quedarían configuradas las provincias involucradas.
Fuente: En Boca de Todos HD




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Interés General07/06/2026






























