Contrastes en Río Negro: mientras el Alto Valle sufre una ola de calor, llega el alivio a Viedma

La provincia presenta un escenario meteorológico dual para el inicio de febrero de 2026. Mientras que Neuquén y el Alto Valle enfrentan la persistencia de temperaturas extremas sin tregua, la capital rionegrina y sus alrededores se preparan para un marcado descenso térmico y lluvias.

Río Negro01/02/2026
CALOR LLUVIA

El comienzo de febrero de 2026 marca un escenario de fuertes contrastes climáticos en la región patagónica. Mientras gran parte del territorio enfrenta lo que podría declararse formalmente como la tercera ola de calor del verano, con registros históricos, la zona atlántica de Río Negro vislumbra un panorama diferente. A diferencia del Alto Valle, donde el calor no da tregua, Viedma y sus alrededores recibirán un alivio significativo en los próximos días.

El Alto Valle: calor extremo y persistente

En el norte de la Patagonia, la situación es crítica. El Alto Valle de Río Negro y Neuquén se ha ubicado nuevamente entre las zonas más calurosas del país. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), los pronósticos indican que febrero ha comenzado sin un descenso marcado de temperaturas en esta zona, consolidando un patrón de circulación de viento norte que impide el ingreso de aire fresco.

Esta persistencia e intensidad del calor mantiene las temperaturas muy por encima de los valores normales, generando complicaciones tanto en la salud de la población como en el consumo energético y el sector agropecuario. La situación es tan severa que localidades patagónicas como Río Gallegos ya han roto récords históricos absolutos, alcanzando los 36,4 °C.

El alivio llega a la costa: el pronóstico para Viedma

En contraposición al escenario valletano, la capital provincial espera un cambio de condiciones inminente. Si bien el lunes 2 de febrero se prevé una jornada calurosa con una máxima de 30 °C y vientos del sector sudoeste, el alivio térmico llegará a partir del martes.

Para el martes 3, el pronóstico indica un descenso notable, con una temperatura máxima que apenas alcanzará los 23 °C y cielo parcialmente cubierto. Esta tendencia de temperaturas moderadas, muy lejanas a los registros extremos del resto de la región, se mantendrás durante la semana:

• Miércoles 4: Se esperan chubascos matinales y una máxima de 25 °C, con una probabilidad de lluvia del 30%.

• Jueves 5: Será una jornada fresca, con cielo mayormente nublado y una temperatura tope de 22 °C.

El regreso de la inestabilidad será clave para mantener el ambiente fresco en la costa. Hacia el fin de semana, aunque el termómetro podría volver a tocar los 30 °C el sábado, se pronostican nuevos chubascos para la tarde de ese día y para el domingo 8, con probabilidades de precipitación superiores al 50%.

Mientras las autoridades recomiendan extremar medidas de prevención en el Alto Valle ante la posible declaración de una nueva ola de calor, los vecinos de Viedma podrán disfrutar de un respiro climático con campera en mano y paraguas cerca.

Te puede interesar
Lo más visto