Reconoció que salía a festejar los partidos a los gritos y se comprometió a mantener un buen trato con su vecina

Los festejos después de los partidos de fútbol solían extenderse hasta la calle. Un hombre de Lamarque reconoció que, en algunas ocasiones, tomaba bebidas alcohólicas y luego salía a gritar. Esa conducta generó molestias en el barrio y el conflicto escaló cuando fue hasta la casa de una vecina.

El hombre admitió que había ido hasta la vivienda, aunque dio otra explicación sobre lo ocurrido. Sostuvo que su intención fue pedirle a la mujer que cuidara a su perro para evitar que se escapara. También reconoció que sus festejos podían haberla molestado y se comprometió a mantener un buen trato vecinal y a no repetir las conductas denunciadas.

La mujer realizó una denuncia y el caso llegó al Juzgado de Paz de Lamarque como una causa contravencional. Luego de analizar las actuaciones policiales y escuchar al hombre, la jueza le aplicó una amonestación y lo exhortó a evitar nuevas infracciones.

El caso se analizó bajo el artículo 40 de la Ley 5592, que regula las agresiones en la vía pública. La norma sanciona a quien atemorice a otras personas de un modo concretamente peligroso para su vida, integridad personal o salud. Para estas conductas prevé entre dos y diez días de trabajo de utilidad pública o una multa.

Al momento de resolver, el Juzgado de Paz evaluó la gravedad del hecho, la forma en que ocurrió y el grado de afectación o peligro para los derechos de otras personas. También consideró a favor del hombre que reconoció el hecho que se le atribuía y asumió el compromiso de modificar su conducta.

En ese contexto, la jueza optó por una amonestación. La sentencia la define como una “exhortación formulada al contraventor, con miras a evitar futuras infracciones y para hacerle notar la gravedad de la falta”.

La resolución también destacó que este tipo de conductas afectan la convivencia. La amonestación busca advertir sobre “la turbación que ella importa para la coexistencia pacífica de la comunidad y las consecuencias negativas para sí, su entorno afectivo, su familia y la sociedad en general”, señaló la jueza.

Por último, el fallo le hizo saber al hombre que, si incumple las medidas dispuestas o vuelve a quedar involucrado en hechos similares, podrán aplicarse otras sanciones previstas por la ley contravencional.