Viedma24/05/2026

(AUDIO) El futuro del Catamarán: Magnanelli descarta cifras millonarias y advierte sobre los altos costos de su operatividad

El secretario de Producción, Turismo y Desarrollo Económico de Viedma, Marcos Magnanelli, arrojó luz sobre la compleja situación que atraviesa el icónico catamarán de la ciudad. En una entrevista en FM DE LA COSTA, el funcionario no solo corrigió las cifras de inversión que habían trascendido desde la propia Jefa de Gabinete, María Eugenia Serra, sino que detalló los obstáculos normativos y financieros que dificultan el regreso de la nave al río Negro.

Discrepancia en las cifras: ¿1.000 millones o 190.000 dólares?

Uno de los puntos más destacados de las declaraciones de Magnanelli fue la rectificación de los montos necesarios para recuperar la embarcación. Mientras que Serra había mencionado una cifra cercana a los 1.000 millones de pesos para ponerla en funcionamiento al 90%, Magnanelli fue tajante: "El número no es ese, creo que se manejó de manera incorrecta o fue sacado de contexto".

El futuro del catamarán de Viedma: un arreglo que ronda los 1.000 millones de pesos y requiere tiempos largos

Según los presupuestos actuales de dos astilleros consultados, la inversión técnica necesaria oscila entre los 180.000 y 190.000 dólares, dependiendo de la profundidad de los trabajos. Si bien aclaró que se trata de "muchos cientos de millones", la cifra dista significativamente del millardo mencionado anteriormente. El secretario especuló que el número de 1.000 millones podría estar relacionado con los costos de operación a largo plazo y no solo con la reparación inicial.

El peso de la burocracia y los costos fijos

Más allá del arreglo de la nave, el principal desafío radica en las nuevas normativas de Prefectura Naval Argentina. Magnanelli explicó que las reglas de seguridad han cambiado drásticamente.

A diferencia de años anteriores, cuando podía operarse con una sola persona, hoy se exigen tres tripulantes de forma constante (un patrón y dos ayudantes), independientemente de si el catamarán está navegando o amarrado. Además Se requieren nuevos controles y certificaciones, incluyendo sistemas de gestión de residuos ("bajes") que antes no aplicaban a este tipo de embarcaciones. Solo mantener la estructura operativa —incluyendo sueldos, seguros y combustible— demandaría entre 35 y 40 millones de pesos mensuales.

Esta realidad financiera plantea un dilema de rentabilidad. Para que una concesión privada sea viable sin un subsidio estatal masivo, el precio del pasaje o el volumen de pasajeros debería ser extremadamente alto.

El lastre de una gestión deficiente

Magnanelli no dudó en atribuir el estado actual del catamarán a las "consecuencias de un proceso de descuido" por parte de la concesión anterior. Como ejemplo del alto costo de los repuestos y los daños sufridos, recordó que se recibió un aporte de 10 millones de pesos de la provincia de Buenos Aires, el cual se destinó íntegramente a reponer una hélice de bronce maciza. Dicha pieza, que costó unos 9.000 dólares, se rompió tras una mala maniobra en la que la nave encalló en un banco de piedras. Actualmente, la hélice nueva se encuentra bajo resguardo municipal.

Dos caminos posibles

En la actualidad, el municipio evalúa dos alternativas para el futuro de la estructura: retirarla del agua, para transformarla en un espacio gastronómico temático o confitería en tierra firme, o ponerla en funcionamiento. Esta opción se percibe hoy como la más lejana debido a los costos operativos y las exigencias de seguridad.

"Es una decisión que tenemos que tomar entre todos", concluyó Magnanelli, subrayando que la prioridad del gobierno municipal es optimizar los recursos públicos en un contexto económico nacional restrictivo.