


Piden penas de prisión para cuidador de Sol de Mayo que abusó de cuatro hermanas
Policiales y Judiciales17/09/2026






Hoy se realizó en Viedma la audiencia de cesura en la que fiscalía y defensoría de niñez pidieron 20 años de prisión para Hedito del Tránsito Meza Torres, cuidador del club Sol de Mayo, acusado de abusar de cuatro hermanas. La defensa del hombre habló de las condiciones de abandono estatal antes de realizar el pedido. La audiencia fue presenciada por dos de las víctimas que hoy son mayores de edad, una de ellas habló antes del cierre.
La jornada comenzó con la declaración de cinco testigos especialmente convocados para esta instancia de determinación de la pena, luego de ello se realizaron los alegatos de la acusación.


La fiscal Maricel Viotti Zilli fue la primera en hacer uso de la palabra. Recordó que el 28 de abril pasado el hombre aceptó haber perpetrado cuatro hechos de abuso sexual de diferente gravedad en perjuicio de cuatro hermanas, todas menores de edad.
Se extendió en el desarrollo de la situación actual de las victimas y, referenciando lo dicho por el psicólogo forense en la audiencia expresó que las cuatro “presentan todos los síntomas posibles de estrés postraumático”. Dijo que algunas no duermen, otras duermen demasiado, tienen alteraciones de la memoria, dificultades en su rendimiento, recuerdos evasivos o nulos antes de los hechos, pesadillas. Una de ellas sueña recurrentemente con una de sus hermanas a quien “no puede salvar”.
Dispersión, malestar psicológico, evitaciones cognitivas, temblores, taquicardia, miedo constante son solo algunos de los síntomas que mencionó el perito psicólogo y que confirmó el padre de las dos niñas más chiquitas. Ambos declararon hoy. Además en la audiencia se escucharon extractos de las cámaras Gesell, en las que las niñas confirmaron lo sucedido.
Viotti Zilli, acompañada por el adjunto Tomás García Ansola, mencionó “la pluralidad de víctimas y la relación de confianza que facilitó el accionar del acusado y la asimetría para con las niñas en el marco de un ataque acreditado que lesionó su integridad física y psíquica” y que, como bien lo expresó el padre, “destruyó a la familia”.
Luego habló Juan José Alvarez Costa, Defensor de Niños, Niñas y Adolescentes quien describió como perverso el modo en que el acusado perpetraba los hechos. Mencionó el vinculo de afecto y familiaridad que lo unía a las victimas, destacó que no se trató únicamente de tocamientos, sino que dos de ellas sufrieron abuso sexual con acceso carnal e hizo hincapié en la progresividad. “Con el paso del tiempo fue escalando la violencia sexual”, enfatizó.
Le pidió al tribunal que tenga presente al momento de definir la pena el número de víctimas, sus edades y las implicancias que estos hechos tuvieron en su vida. “Debe considerarse el impacto en la salud de cada una y cómo los hechos perpetrados las afectaron individualmente”.
Además señaló la relación asimétrica de poder, las amenazas proferidas para lograr su pretensión y el vínculo "utilizado como nexo para aprovecharse de la vulnerabilidad de las niñas".
La acusación integrada por la Fiscalía y la defensoría especializada (compuesta hoy por la adjunta Nélida Flores) coincidió en que existían únicamente dos atenuantes posibles: las condiciones personales del imputado y la falta de antecedentes penales. Ambas partes requirieron 20 años de prisión efectiva.
Luego fue el turno de la defensa que comenzó su alegato aclarando que reconocían y no relativizaban los hechos sosteniendo, no obstante, que “la gravedad del delito no suprime el análisis que debe realizarse al momento de determinar la pena” que "no puede constituir una retribución ciega y desproporcionada, sino que debe estar mensurada también a partir del nulo esfuerzo realizado por el Estado en favor del acusado”.
La defensora adjunta Belén Blanchet, quien integró la defensoría penal junto a Graciela Carriqueo, aludió a "una niñez y adolescencia signada por una vulnerabilidad profunda”. Dijo que estaban frente a "un hombre que a las 12 años abandonó la escuela, se quedó absolutamente solo y fue incorporado al mercado laboral informal".
Haciendo referencia al equipo forense que le realizó una pericia y mencionó, también en audiencia, “un rendimiento intelectual menor al esperado para su edad cronológica”. “Ante ese déficit, no se le puede exigir lo mismo que a una persona que creció en otras condiciones”.
Describió una historia biográfica marcada por la total soledad y el desarraigo, con padres totalmente ausentes a quien “el Estado no lo escolarizó, no lo integró y nunca le brindó herramientas".
Desde que está detenido, apenas se realizó la primera denuncia en el año 2024, “el hombre no recibió ni una sola visita. Así lo declaró el referente del Servicio Penitenciario Provincial que brindó testimonio en el juicio y la defensora civil convocada que también dio cuenta de esta ausencia total de lazos”.
“La miseria histórica y las carencias socio educativas” deben considerarse como factores atenuantes del reproche así como la renuncia a la confrontación y el aislamiento carcelario absoluto desde el primer día dijeron antes de pedir el mínimo legal de ocho años de prisión efectiva.
Antes de clausurar el debate, el tribunal interviniente le otorgó la palabra a una de las victimas y, en dos oportunidades, también se expresó el hombre. Luego de ello los jueces Ignacio Gandolfi, Carlos Reussi y Marcelo Chironi adelantaron que en los próximos días se conocerá la sentencia.






























