


Una grieta en el acantilado pone la atención sobre el Memorial Malvinas de El Cóndor







Una grieta en el acantilado de El Cóndor plantea un interrogante sobre la preservación del sector donde se emplaza el Memorial Malvinas Argentinas. La fisura, visible desde la playa según el relevamiento realizado a principios de agosto, se encuentra en el frente costero sobre cuya cima está ubicado el espacio conmemorativo.


La situación cobra relevancia por la presencia del memorial y por la circulación de visitantes que llegan al lugar tanto en días de buen tiempo como durante el invierno. Si bien la descripción advierte sobre una posible amenaza para el predio, el alcance de la grieta y sus consecuencias sobre la estabilidad del terreno requieren una evaluación técnica.

Diez años de memoria frente al Atlántico
El Memorial Malvinas Argentinas fue inaugurado el 2 de mayo de 2016, en homenaje a los 649 argentinos caídos en la guerra de 1982. Ubicado junto al histórico faro de El Cóndor, mira hacia el océano Atlántico, con una orientación al sur que evoca a las islas.
Uno de sus elementos centrales es una gran pared con 649 círculos ahuecados. Cada abertura recuerda una vida perdida y, al mismo tiempo, permite observar el mar a través de la estructura.
El conjunto propone así un vínculo entre el paisaje y la memoria de quienes murieron en el conflicto: padres, hijos, hermanos y amigos cuyas historias forman parte del homenaje.
El 24 de mayo de 2019 se incorporaron al predio un avión Mirage utilizado en la formación de pilotos de combate de la Fuerza Aérea, un camión semioruga del Ejército Argentino y una gran ancla cedida por la Armada Argentina.
Las banderas argentina y rionegrina completan el espacio, parte del cual puede observarse desde la playa. Desde ese mismo punto también se distingue la grieta que motiva la advertencia sobre el estado del acantilado.
A diez años de su inauguración, la preservación del entorno del memorial adquiere importancia tanto por su valor conmemorativo como por la presencia habitual de personas que se acercan a recorrerlo.
FUENTE: Estela Jorquera

































