


Alerta en El Cóndor: La mayor colonia de loros del mundo exige un Plan de Manejo urgente para sobrevivir







La Reserva Natural Municipal “Acantilado de los Loros” fue creada en el año 2024. Esta área de 1,30 km² protege a lo largo de 19,7 kilómetros de acantilados costeros a la mayor colonia de Psittaciformes (loros) conocida en el mundo. Se trata de un evento biológico excepcional que alberga 35.000 nidos activos y representa al 71% de la población mundial de loros barranqueros.


Sin embargo, a pesar de su incalculable valor, la reserva se enfrenta a una gran paradoja: aún no cuenta con un Plan de Manejo que garantice su protección efectiva.
Este plan resulta indispensable para cumplir con los objetivos fundacionales del área, que incluyen conservar el ecosistema del Monte nativo y sus aves asociadas (como el águila mora, el halcón peregrino y la golondrina negra), promover el turismo sustentable, fomentar la educación ambiental y resguardar el patrimonio arqueológico e histórico.
Una historia marcada por las amenazas humanas
La urgencia de implementar normativas claras se comprende al repasar el largo historial de daños que ha sufrido la colonia a lo largo de las décadas:
- Ataques directos: Durante los años 80, la colonia sufrió envenenamientos al considerar a los loros una plaga agrícola, y en la temporada 2002-2003 fue blanco de una intensa caza furtiva para el comercio internacional de mascotas.
- Destrucción del hábitat: En los años 90, se llegó al extremo de dinamitar tramos enteros del acantilado para abrir accesos vehiculares a la playa, lo que provocó la pérdida de entre 500 y 800 nidos.
- Erosión por infraestructura: La construcción de estacionamientos sobre la colonia en 2000-2001 (ampliados en 2017-2018) y la instalación de un pesado monumento conmemorativo a las Malvinas muy cerca del borde en 2015-2016, han amenazado gravemente la estabilidad de las barrancas.
- Conflictos de uso: Desde 2001, la práctica de parapente coincide con la época de cría de los loros (octubre a diciembre), agravado por la construcción de una zona de despegue en 2020 que generó aún más erosión.
- Avance urbano y contaminación: El desarrollo inmobiliario está asfixiando la reserva. Mientras que en 1998 las casas de El Cóndor estaban a 400 metros, en la actualidad hay construcciones a menos de 30 metros de la colonia. Además, una zona aledaña fue utilizada como basural hasta su cierre en 2022, aunque algunos vecinos todavía arrojan residuos en el lugar.
El reclamo por un futuro sustentable
Frente a este escenario de vulnerabilidad, los especialistas advierten que para evitar que este deterioro continúe, es estrictamente necesario implementar un Plan de Manejo adecuado, continuo y con un presupuesto acorde.
Las autoridades y la comunidad tienen el desafío de conformar un equipo de gestión integral, construir infraestructura para el manejo del personal y desarrollar planes de acción para las especies, asegurando la continuidad del monitoreo científico ininterrumpido que se ha llevado a cabo desde 1998.
Proteger a la mayor colonia de loros del planeta es más que un deber municipal; es la responsabilidad de preservar un fenómeno único en el mundo y a una especie emblema de la Patagonia.
FUENTE: lorosbarranqueros.blogspot.com




























