


Condenan a cinco años y medio de prisión a un joven reincidente tras un raid delictivo
Policiales y Judiciales22/03/2026




Un joven de 25 años, identificado como Fernando Carriqueo, volverá a la cárcel para cumplir una condena de cinco años y seis meses tras aceptar un juicio abreviado pleno. El imputado, que ya había purgado una pena anterior de cinco años y dos meses por otros asaltos armados, fue hallado culpable de cometer cuatro nuevos hechos de robo y un delito de desobediencia judicial.
La seguidilla de robos
El raid delictivo de Carriqueo comenzó en la tarde del 25 de septiembre de 2025, cuando ingresó junto a otro individuo a una agencia de quiniela en la céntrica calle Zatti. Tras apuntar con un arma de fuego al empleado, logró llevarse más de 300.000 pesos. Apenas dos días después, el 27 de septiembre, irrumpió en una vivienda tras romper una ventana. En esta ocasión estuvo acompañado por un adolescente de 17 años y sustrajo una notebook, 100.000 pesos y bijouterie de plata, hecho caratulado como "robo con arma agravado por la participación de un menor de edad".
Meses más tarde, en la madrugada del 22 de diciembre de 2025, el joven violentó un carrito de comidas ubicado en el Parque Ferreira junto a otros cómplices. De allí robaron 40.000 pesos, un celular y gaseosas, aunque la banda fue detenida por las autoridades cuando intentaban alejarse del lugar.
La tobillera electrónica, la prueba clave
A raíz de los hechos protagonizados, la Justicia le impuso a Carriqueo el uso de una tobillera de control satelital y una estricta prohibición de circulación nocturna. Sin embargo, el imputado incumplió esta medida en más de una oportunidad, sumando así a su prontuario el delito de "desobediencia".
Paradójicamente, este dispositivo de rastreo fue la pieza fundamental para incriminarlo en su último ataque. El martes de esta semana se le formularon cargos por un quinto hecho: un robo agravado ocurrido el 12 de febrero de este año. Junto a otro hombre, el delincuente interceptó a un sujeto cerca de la cancha ubicada en la intersección de la calle 101 y la ruta 3; allí lo tomó del cuello, le exhibió un arma de fuego y le robó la moto. La portación de la tobillera satelital fue la "prueba irrefutable" que permitió a los investigadores ubicarlo exactamente en el lugar y hora del hecho denunciado.
Resolución judicial
En el marco de la unificación de las causas, el fiscal Guillermo Ortiz propuso una pena de cinco años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo y solicitó la declaración de reincidencia, recordando los antecedentes penales del imputado. Además, requirió que por un plazo de 45 días el joven mantenga colocada la pulsera electrónica y se le prohíba salir de las ciudades de Viedma y Patagones.
Sin objeciones por parte de la defensora oficial, Graciela Carriqueo, el imputado reconoció ante el juez de juicio Guillermo Bustamante su autoría en los hechos, aceptando las calificaciones legales y el monto de la pena, sellando de esta forma su inminente regreso a prisión.


































