En la candente sesión pública especial celebrada ayer, el debate sobre la modificación a la Ley de Glaciares expuso una profunda fractura entre los representantes de la provincia de Río Negro. Mientras que el oficialismo defendió la iniciativa como un motor para el desarrollo y el federalismo, la oposición rionegrina denunció un intento de saqueo de los recursos naturales en medio de una crisis hídrica provincial.
El oficialismo a favor: "La protección ambiental no debe ser sinónimo de parálisis"
El senador Enzo Fullone adelantó su voto afirmativo a la reforma, argumentando que el proyecto fortalece el federalismo al otorgar mayor poder de decisión a las provincias sobre sus recursos naturales. Según el legislador, las provincias "conocen mejor que nadie su territorio, sus cuencas, sus recursos naturales y su clima".
Fullone centró su discurso en la necesidad de equiparar el desarrollo minero de Argentina con el de países vecinos como Chile, asegurando que la minería puede convertirse en un "segundo campo" para el país mediante la extracción de cobre, oro y litio.
Para el senador, esta actividad generará empleo y potenciará industrias secundarias en lugares como el Alto Valle, justificando que no tiene sentido preservar "rocas a 4000 metros congeladas que hoy no sirven para nada y no modifican ningún problema con el recurso hídrico".







































