


El gasto en publicidad oficial de Weretilneck se disparó más del 400% mientras se congelan salarios estatales





En medio de un clima de tensión social marcado por el congelamiento de sueldos a docentes, médicos y empleados estatales, el gobierno de Alberto Weretilneck enfrenta nuevos cuestionamientos por el manejo de los fondos públicos.
Según registros recientes, la administración provincial ha ejecutado un gasto en publicidad oficial que supera en más de un 400 por ciento lo erogado durante el mismo período del año anterior.
Mientras el Ejecutivo justifica la falta de recomposición salarial alegando "límites en la recaudación" y "falta de recursos", la subsecretaría de Medios ha autorizado pagos millonarios mediante contratación directa. En lo que va de los primeros meses de 2026, los compromisos de pago alcanzan los 231 millones de pesos, una cifra que contrasta drásticamente con los aproximadamente 70 millones de pesos que se destinaron a fines similares entre enero y febrero de 2025.
Un incremento desproporcionado
El detalle de las cuentas públicas revela una aceleración del gasto que no se condice con la política de austeridad pregonada para el resto de la administración. La comparación interanual es contundente: en enero de 2025, los pagos directos rondaron los 45 millones, sumados a prensa institucional y pauta tradicional; sin embargo, en el arranque de 2026, el salto en las erogaciones supera ampliamente el 400 por ciento.
Este aumento exponencial se produce en un contexto de sueldos estatales congelados desde hace más de cinco meses, lo que ha derivado en crecientes amenazas de paros y movilizaciones gremiales en la provincia.
Los beneficiarios: la conexión con Santiago Caputo
Gran parte de estos fondos se han destinado a un entramado de consultoras con vínculos políticos nacionales. Por segunda vez en el año, el gobierno rionegrino contrató a Epoge SRL, una firma de marketing digital que recibió dos pagos de 18 millones de pesos (36 millones en total) sin pasar por licitación ni concurso de precios.
Esta empresa está vinculada a Rodrigo Lugones, señalado en el ámbito de la consultoría política como una figura clave del entorno de Santiago Caputo. La firma, administrada formalmente por familiares de Lugones, forma parte de un esquema que ya ha sido cuestionado por contratos similares en otros distritos, como el municipio de Quilmes.
A este esquema se suma Botviews SAS, una empresa mendocina dedicada a la mensajería masiva por WhatsApp, que ha facturado 64 millones de pesos en lo que va del año mediante compras directas. El uso de estos servicios ha generado críticas por la falta de transparencia sobre la segmentación de audiencias y la medición real del impacto de las campañas.
El desglose de los gastos revela que la prensa tradicional sigue siendo una prioridad financiera para el Ejecutivo. Entre los beneficiarios de los recientes desembolsos se destaca el Diario Río Negro, que ha recibido un pago de 8 millones y otro de 36,5 millones de pesos, totalizando 44,5 millones en este breve lapso.
Denuncias de irregularidades y "despilfarro"
El manejo discrecional de la pauta ha encendido las alarmas en la Legislatura provincial. El diputado Luciano Delgado Sempé (Vamos con Todos) denunció que el gobernador "lleva gastados más de 230 millones de pesos en pauta publicitaria en apenas dos meses".
El legislador advirtió sobre posibles maniobras para eludir los controles administrativos: "Estas contrataciones vulneran la ley de Administración Financiera", señaló, explicando que la reiteración de compras directas por un mismo rubro y proveedor en lapsos cortos podría configurar un desdoblamiento de contrataciones, práctica prohibida por la normativa vigente.
"No se trata solo del despilfarro, sino de que siempre son los mismos beneficiados", remarcó Delgado Sempé, cuestionando por qué no se realiza una licitación pública anual que garantice eficiencia y transparencia. Estas revelaciones se suman a otras polémicas recientes, como la contratación por casi 7 millones de dólares para el alquiler de un helicóptero, profundizando las sospechas sobre las prioridades del gasto en Río Negro.
FUENTE: Realpolitik































