







Una vecina de la ciudad de Viedma expresó su malestar tras un procedimiento realizado por inspectores de Tránsito de la Municipalidad en el balneario El Cóndor, donde le fue secuestrado el cuatriciclo en el que circulaba junto a otra persona.
Según relató la mujer, de 55 años, el hecho ocurrió este martes 21 de enero en la costanera, cuando salían de una panadería.
Indicó que ambos tenían los cascos, aunque colocados sobre el cuatriciclo y no en sus cabezas al momento del control, situación por la cual los inspectores procedieron al secuestro del vehículo.
En su descargo, la vecina también cuestionó el accionar de los agentes, señalando que el móvil de control se encontraba detenido en un sector donde estaría prohibido estacionar, hecho que —según manifestó— no fue tenido en cuenta durante el procedimiento. “No importa absolutamente nada”, expresó con indignación.
La mujer remarcó que situaciones como esta generan un impacto negativo en quienes visitan el balneario y cuestionó el trato hacia el turismo. “Así trata el turismo de nuestra ciudad la Municipalidad de Viedma”, sostuvo.
El episodio reaviva el debate sobre los controles de tránsito en zonas turísticas y la necesidad de compatibilizar la prevención vial con un trato adecuado hacia vecinos y visitantes.


































