(AUDIO) Denuncian inacción judicial ante presunta red de trata de niños: el dramático relato de una madre que salvó a su hijo
En una cruda y alarmante declaración brindada a los micrófonos de FM DE LA COSTA (www.fmdelacosta999.com.ar), la jurista Analía Marsella alertó sobre la presunta inoperancia del Ministerio Público Fiscal de Río Negro frente a reiterados e impunes intentos de sustracción de menores ocurridos en la Zona Andina, sugiriendo la posible existencia de una red de trata de personas operando en la región.
“Cuando digo que no hay justicia en Río Negro, me refiero a que tampoco la hay para investigar algo tan grave como la trata de niños o intentos de sustracción de menores. Ocurrieron tres casos muy concretos consecutivos en la Zona Andina que fueron denunciados y no tuvieron ningún tipo de seguimiento por parte de la fiscalía”, aseveró Marsella.
Ataque en pleno centro de Bariloche
Para dimensionar la gravedad institucional, Marsella hizo público que una de las víctimas de estos abordajes fue su propio hijo, de 13 años, en un suceso ocurrido a las 18:00 horas en el área céntrica de San Carlos de Bariloche.
El hecho ocurrió en forma simétrica a un episodio registrado esa misma mañana en la vecina localidad de Dina Huapi, donde un niño de 8 años logró escapar de cuatro hombres a bordo de un vehículo Fiat Cronos oscuro sin patentes y refugiarse en un establecimiento escolar.
Según relató la abogada, su hijo se dirigió a buscar instrumentos musicales al vehículo familiar estacionado a escasos 30 metros de distancia:
“El nene logró subir a la camioneta y poner la traba justo cuando se le abalanzó un hombre grande. Comenzó a golpearle la ventana y a forzar la puerta gritándole de manera muy amenazante: '¡No sabés con quién te estás metiendo!'. Se lo repitió al menos tres veces.”
El adolescente activó el protocolo de resguardo familiar: envió su ubicación en tiempo real mediante un grupo de mensajería y comenzó a filmar al agresor con su teléfono celular. Al verse grabado, el sospechoso se retiró caminando lentamente hacia un edificio cercano, donde se agrupó con un segundo individuo. El menor aprovechó un descuido, saltó del vehículo y se refugió en un comercio cercano.
Denuncia de pruebas cajoneadas y "zonas liberadas"
Marsella enfatizó que, a pesar de haber presentado un caudal probatorio inédito —que incluye filmaciones del agresor, identificación del edificio donde se ocultaron, datos del vehículo sospechoso y el testimonio presencial de una comerciante—, la Fiscalía no realizó ninguna medida de fuerza ni preservó la escena.
“Concurrí al día siguiente a las 8 de la mañana al Ministerio Público Fiscal con la testigo, con todas las filmaciones y fotos. No hicieron ninguna diligencia. No preservaron las cámaras de seguridad de la zona, no tomaron huellas dactilares ni le tomaron declaración inmediata a la testigo; al contrario, la mandaron de vuelta a su casa diciéndole que se vaya tranquila.”
Fue necesaria la intervención directa ante el Procurador General de la provincia, Jorge Crespo, para que ocho días después se le receptara testimonio a la comerciante. Sin embargo, con el paso de los meses, la causa fue desestimada.
“Cuando me reuní con el fiscal de la causa, me planteó que no veía delito, lo cual me pareció una locura. Quedó absolutamente claro que no hay voluntad en la provincia de Río Negro de investigar. Esto no pasa sin complicidad estatal; existen zonas liberadas. El hecho de ser una provincia de frontera e intraprovincial hace presumir que estamos frente a una red de trata de niños.”
Frente a la parálisis de la justicia rionegrina, la jurista adelantó que continuará realizando gestiones ante el Fuero Federal y organismos nacionales e internacionales de derechos humanos para exigir el esclarecimiento de los hechos y la protección de la infancia en la Zona Andina.