(AUDIO) María Emilia Soria anticipa su proyecto provincial: “No podemos seguir normalizando situaciones que no son normales”

La intendenta de General Roca ratificó su decisión de competir por la Gobernación de Río Negro y trazó un severo diagnóstico sobre la situación provincial. En una extensa entrevista con FM DE LA COSTA, cuestionó el estado de los hospitales, las escuelas y las rutas; planteó el blanqueo de los salarios estatales; advirtió sobre el crecimiento de la deuda pública y reclamó conocer quiénes serán los beneficiarios de las obras financiadas con créditos internacionales. También habló de Javier Milei, la construcción de un frente político amplio, un eventual acercamiento con Pedro Pesatti y su intención de elegir a una figura de la Zona Andina como compañero o compañera de fórmula.

VIEDMA.— María Emilia Soria decidió anticiparse al calendario y ponerle nombre a una aspiración que otros dirigentes todavía expresan en voz baja. La intendenta de General Roca trabaja para ser candidata a gobernadora de Río Negro y comenzó a delinear los principales ejes del proyecto con el que pretende disputar el poder provincial.

Hasta el momento, es una de las pocas figuras de peso que manifestó públicamente y sin rodeos su intención de competir por la Gobernación. Para Soria, hablar de candidaturas no resulta prematuro si se considera que la legislación rionegrina permite convocar a elecciones provinciales entre marzo y octubre y que los últimos antecedentes muestran una tendencia al adelantamiento de los comicios.

En una extensa entrevista concedida a FM DE LA COSTA (www.fmdelacosta999.com.ar), la dirigente peronista aseguró que la construcción de una alternativa provincial requiere tiempo, equipos técnicos, información y presencia territorial. También dejó en claro que su propuesta buscará trascender las fronteras del justicialismo y sumar a todos aquellos sectores que compartan la necesidad de modificar el rumbo de Río Negro.

Una candidatura marcada por un posible adelantamiento electoral

Soria explicó que su decisión de transparentar la candidatura está directamente relacionada con la incertidumbre del calendario electoral provincial. Si el gobernador resolviera convocar nuevamente a elecciones durante los primeros meses del año, el proceso podría comenzar dentro de apenas seis o siete meses.

“La ley provincial establece el plazo de marzo a octubre para el llamado a elecciones provinciales. Teniendo en cuenta los antecedentes y que el gobernador ha adelantado tantas veces las elecciones, estamos acostumbrados a estar en un proceso electoral entre marzo y abril”, señaló.

La intendenta sostuvo que no sería responsable improvisar una propuesta para administrar una provincia extensa, compleja y con problemas estructurales acumulados durante años.

“Probablemente, quizás, en seis meses tengamos elecciones provinciales. Río Negro es una provincia muy grande, muy compleja, con una deuda pública considerable y con problemáticas estructurales de hace muchos años. Juntos Somos Río Negro lleva 15 años gobernando”, remarcó.

Por esa razón, dijo que ya se encuentra trabajando en el armado de equipos, la elaboración de propuestas y la recopilación de información sobre las distintas áreas del Estado.

“No puede ocurrírsele a uno de un día para el otro que le gustaría resolver los problemas de Río Negro. Hay que comenzar con tiempo, armar equipos, formular propuestas y recabar información, que muchas veces es bastante dinámica y confusa”, afirmó.

“Río Negro lo tiene todo, pero siempre sentimos que le falta algo”

Al describir el escenario provincial, Soria planteó una contradicción entre la enorme disponibilidad de recursos naturales y productivos de Río Negro y las dificultades cotidianas que atraviesa una parte importante de su población.

La intendenta enumeró las potencialidades turísticas, las tierras fértiles bajo riego, los ríos caudalosos, los recursos mineros, el puerto de aguas profundas y la conexión bioceánica con Chile. Sin embargo, advirtió que esa riqueza no se refleja en servicios públicos eficientes ni en mejores condiciones de vida.

“Río Negro tiene todo y, sin embargo, uno siente que siempre somos una provincia a la que le falta algo. Vemos cómo otras provincias progresan, generan hitos en materia turística o vitivinícola, mientras nosotros seguimos normalizando situaciones que no son normales”, cuestionó.

Ese concepto atravesó buena parte de la entrevista. Para Soria, los rionegrinos se acostumbraron a convivir con deficiencias que deberían provocar una reacción inmediata del Estado.

Madrugar en un hospital para intentar conseguir un turno

La situación de la salud pública fue uno de los puntos más críticos de su diagnóstico. Soria afirmó que los pacientes incorporaron como algo habitual la necesidad de concurrir durante la madrugada a un hospital para intentar obtener atención médica.

“Hemos normalizado tener que ir a las tres de la mañana al hospital para conseguir un turno. Eso no es normal”, enfatizó.

Como ejemplo, recordó el testimonio de un vecino de Bariloche que debía pasar la noche en el establecimiento sanitario para intentar conseguir una consulta con un especialista para su hijo.

“Me decía: ‘Yo amanezco en el hospital para ver si consigo un turno con una especialista para mi hijo’. Hay lugares donde no hay especialistas o se entregan apenas dos turnos por mes”, relató.

Para la intendenta, estas situaciones dejaron de ser episodios aislados y se convirtieron en una expresión de problemas estructurales que se repiten en distintas ciudades.

Sábanas, gasas y hasta un caloventor para internarse

Soria también hizo referencia a las condiciones en las que funciona el hospital de Villa Regina. Según relató, trabajadores del establecimiento le mostraron una lista de elementos que algunos pacientes deben aportar al momento de una internación.

Entre ellos mencionó sábanas, gasas y otros insumos básicos. Incluso aseguró que, ante las dificultades de calefacción en parte del edificio, las familias deben llevar un caloventor.

“Las sábanas que tienen ya no dan más: están agujereadas, rotas, viejas y no resisten más lavados. También les piden insumos, gasas y hasta un caloventor porque la calefacción del cuarto piso no es suficiente. Hay que imaginarse lo que significa atravesar un posoperatorio muriéndose de frío”, expresó.

La dirigente agregó que una verdulería de la localidad estaría donando parte de los alimentos destinados a los pacientes internados.

“No quiero hablar mal del verdulero; al contrario. Pero una verdulería no tendría por qué estar donando la verdura que necesita un hospital. Una persona internada tiene que alimentarse para recuperarse y recibir su medicación. Esas cosas no son normales”, insistió.

Escuelas sin calefacción, sin electricidad y con problemas edilicios

El diagnóstico se extendió al sistema educativo. Soria cuestionó la reiterada pérdida de jornadas escolares por conflictos salariales, inconvenientes con la calefacción, interrupciones en el suministro eléctrico y deterioro de los edificios.

“Hemos normalizado perder días de clase por paritarias trabadas”, sostuvo.

La intendenta aseguró que en General Roca se suspenden actividades con frecuencia debido a fallas edilicias, falta de gas, retiro de medidores de electricidad e incluso presencia de murciélagos. Según indicó, las dificultades se repiten en Bariloche y otras ciudades de la provincia.

“No creo que Viedma escape demasiado a la realidad de General Roca. Nosotros, cada dos por tres, tenemos pérdida de clases por falta de calefacción, retiro de medidores de luz, murciélagos o problemas edilicios reiterados. Estuve hace poco en San Carlos de Bariloche y la situación no es para nada distinta”, afirmó.

Para Soria, garantizar el funcionamiento normal de las escuelas, los hospitales y los servicios esenciales debe ser el punto de partida de cualquier propuesta de gobierno.

Municipios que pagan combustible y reparaciones de patrulleros

Otro de los cuestionamientos estuvo dirigido al funcionamiento de la seguridad provincial. La mandataria roquense aseguró que los municipios terminan colaborando con gastos que deberían ser afrontados por la Provincia, desde el combustible hasta la reparación de los móviles policiales.

“Hemos normalizado que los intendentes tengamos que hacer una vaquita para ponerle combustible al patrullero. Eso tampoco es normal”, manifestó.

Recordó que los gobiernos municipales recaudan tasas para prestar servicios como alumbrado, barrido y limpieza, y no para solventar el funcionamiento de las comisarías.

“Los intendentes recaudamos tasas municipales para alumbrado, barrido y limpieza, no para parcharle una goma a la comisaría porque tiene el patrullero roto y no puede recorrer las calles”, señaló.

Soria admitió que muchas veces los vecinos no distinguen con claridad las competencias de los municipios, la Provincia y la Nación. Sin embargo, sostuvo que esa confusión no puede justificar el corrimiento del Estado provincial de sus obligaciones.

Las rutas y una discusión que no admite más excusas

El deterioro de las rutas nacionales que atraviesan Río Negro también ocupó un lugar central en la entrevista. La intendenta reclamó al Gobierno nacional la restitución de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles, pero consideró que la Provincia debe dejar de esperar y buscar soluciones concretas.

“Soy la primera en reclamar los recursos que el Estado nacional se está timbeando y que provienen de lo que pagamos todos los rionegrinos a través del impuesto a los combustibles. Pero ya está, ahora basta: sentémonos, dejemos las excusas y pongámonos a resolver la transitabilidad de las rutas”, expresó.

Soria comparó la situación rionegrina con las decisiones tomadas por Mendoza y Neuquén para intervenir sobre corredores nacionales. A su entender, mientras otras provincias avanzan, en Río Negro continúa la discusión sobre qué jurisdicción debe asumir las obras.

“Seguimos tironeándonos las orejas para ver si se va a hacer cargo la Provincia o si se va a hacer cargo la Nación. En definitiva, nadie se hace cargo y los pozos siguen estando”, resumió.

El mal estado de los caminos también aleja al turismo

La dirigente vinculó la infraestructura vial con las posibilidades de crecimiento económico y turístico. Según señaló, muchas personas evitan viajar a Río Negro por miedo a sufrir daños en sus vehículos.

“No puede ser que no podamos recibir más turismo por el estado de las rutas. Cuando uno habla con alguien de Buenos Aires, te dice: ‘Me encantaría ir a tu provincia, pero tengo miedo de dejar el tren delantero’”, relató.

Mencionó las dificultades para ingresar por La Pampa o atravesar la denominada Ruta del Desierto y volvió a poner a Mendoza como ejemplo de una jurisdicción que decidió intervenir.

Para Soria, el debate sobre la titularidad de las rutas no puede transformarse en una excusa permanente cuando están en juego la seguridad vial, la actividad turística y la integración de las distintas regiones provinciales.

La deuda pública y el riesgo de una provincia difícil de gobernar

Durante la entrevista, Soria manifestó preocupación por el nivel de endeudamiento provincial y por las nuevas gestiones crediticias realizadas ante organismos internacionales.

Consultada sobre la posibilidad de encontrarse con compromisos desconocidos en caso de llegar a la Gobernación, evitó hablar de temor, pero sí calificó la situación como un peligro.

“Al haber tanta desinformación o falta de transparencia, uno puede encontrarse con muchas cosas. No es temor; es un peligro inminente, porque una provincia que cada vez toma más deuda se vuelve bastante ingobernable”, advirtió.

La intendenta no rechazó de manera general el acceso al financiamiento. Su cuestionamiento estuvo dirigido a los objetivos de las obras y a la identidad de sus beneficiarios.

“Electrificación y riego, ¿para quién?”

Soria puso el foco sobre un financiamiento internacional por unos 80 millones de dólares destinado a obras de electrificación y desarrollo productivo en áreas rurales.

“Lo primero que me viene a la cabeza es: electrificación y riego, ¿para quién? ¿Quiénes son los dueños de esas tierras? ¿No nos tenemos que preguntar eso los rionegrinos?”, planteó.

Según su posición, cuando una obra financiada por el Estado incrementa el valor o la rentabilidad de un campo privado, debe establecerse un mecanismo para que el beneficiario devuelva la inversión.

“Si se trata de campos privados, ¿por qué no lo paga el privado que va a obtener un beneficio económico? Se lo puede financiar, porque va a generar trabajo, producción y cultivos, pero que lo pague con la rentabilidad que va a tener”, sostuvo.

En ese tramo de la conversación, Soria mencionó versiones sobre la posible vinculación de algunas propiedades alcanzadas por las obras con integrantes de la familia Macri. No obstante, aclaró expresamente que no contaba con información confirmada y evitó presentar esa relación como un hecho.

Más allá de esas versiones, insistió en que la Provincia debe publicar quiénes son los propietarios de las tierras beneficiadas, cómo se recuperará la inversión y cuál será el impacto productivo de las obras.

Los barrios postergados frente a las inversiones en campos privados

La jefa comunal contrapuso ese financiamiento con la realidad de miles de familias que enfrentan problemas para sostener servicios básicos debido al alto costo de las tarifas.

“Hay una vecina que prende la hornalla y enseguida la apaga porque sabe que le va a llegar una factura enorme de gas o de luz. Río Negro tiene una electricidad carísima. Entonces, ¿por qué tenemos que pagar entre todos la electrificación de un campo que va a tener rentabilidad privada?”, interrogó.

Soria sostuvo que los créditos de esa magnitud deberían contemplar, en primer lugar, las necesidades de los barrios que todavía no cuentan con servicios regularizados o de las familias que están perdiendo el suministro por falta de pago.

“Hay muchas ciudades con barrios que necesitan electrificación y vecinos a los que en este momento les están retirando el medidor. Si queremos generar más tierra fértil y productiva, sepamos primero quiénes son los campos. Esa información no es menor”, manifestó.

Su primer compromiso con los estatales: blanquear los salarios

Al referirse a una eventual política salarial para los trabajadores provinciales, Soria tomó como antecedente su gestión en General Roca.

La intendenta aseguró que el municipio logró incorporar al básico la totalidad del salario de sus empleados, aunque reconoció que fue un proceso desarrollado durante varias gestiones y no una medida inmediata.

“No me gusta hablar por hablar. Prefiero contar lo que hemos hecho. En el municipio de General Roca logramos hace ya varios años blanquear la totalidad del sueldo”, afirmó.

Para Soria, la incorporación de las sumas no remunerativas al salario básico sería una de las primeras medidas necesarias para recuperar el poder adquisitivo y proteger la futura jubilación de los agentes públicos.

“El trabajador provincial ve en su recibo una suma remunerativa y una cantidad de ítems no remunerativos. Sabe que, cuando se jubile, va a caer en la pobreza. Por eso muchos tampoco se quieren jubilar”, explicó.

Un básico de 89 mil pesos en la SENAF

Como ejemplo, la dirigente mencionó el recibo de sueldo que le exhibieron trabajadores de la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia.

“El otro día, trabajadores de la SENAF me mostraron su recibo. Creo que tenían un básico registrado de 89 mil pesos y el resto eran sumas no remunerativas”, relató.

Según explicó, ese esquema no solo perjudica al empleado al momento de jubilarse, sino que también reduce los aportes destinados a la obra social y al sistema previsional.

“Mientras tanto estamos desfinanciando el IPROSS, las cajas previsionales, los aportes jubilatorios, el seguro y todo el sistema. Ese trabajador tiene blanqueada apenas una porción de su salario”, cuestionó.

Por eso, consideró que el blanqueo representaría una medida concreta de dignificación laboral y de fortalecimiento de las instituciones vinculadas con la seguridad social.

A favor del pase a planta, pero no solamente en años electorales

Soria se manifestó a favor del pase a planta permanente recientemente impulsado en la Provincia, aunque criticó el momento elegido para concretarlo.

“Estoy recontra a favor del pase a planta. Me parece espectacular y era necesario desde hace mucho tiempo”, aclaró.

Sin embargo, recordó que la propuesta había comenzado a discutirse durante la gestión de Arabela Carreras y consideró que la estabilidad laboral debería formar parte de una política sostenida, no de una decisión cercana a las elecciones.

“No podemos acordarnos de los trabajadores un día o unos meses antes de pedirles el voto, porque me parece hasta un insulto. Hay que dignificarlos todo el año, siempre”, afirmó.

También advirtió que numerosos empleados provinciales perciben ingresos por debajo de la línea de pobreza, pese a cumplir funciones esenciales.

“Un inspector municipal cobra más que un policía”

Para graficar el retraso salarial de algunos sectores, Soria comparó la remuneración de un agente policial con la de un inspector de tránsito municipal.

Aclaró que los municipios no tienen policías bajo su órbita y señaló que las responsabilidades y riesgos de ambas tareas son diferentes.

“Un inspector de tránsito no porta armas, no participa de una persecución y no ingresa en un allanamiento. Hay diferencias significativas entre el rol de uno y del otro. Sin embargo, cuando uno compara los salarios, el inspector cobra más que el policía. Entonces hay algo que no cierra”, planteó.

La comparación, explicó, no busca objetar el salario municipal, sino poner en evidencia el deterioro de los ingresos de quienes integran la fuerza de seguridad provincial.

Milei, la inflación y una sociedad cada vez más endeudada

Soria también respondió a las declaraciones del gobernador Alberto Weretilneck, quien había señalado que no observaba una figura opositora con posibilidades de desplazar a Javier Milei de la Presidencia.

La intendenta relativizó ese análisis y recordó que, seis meses antes de las elecciones nacionales, Milei todavía no aparecía como el candidato con mayores posibilidades de llegar a la Casa Rosada.

“Milei, seis meses antes de ser presidente, no era el Milei que terminó siendo. No tenía el mismo caudal de votos ni era considerado presidenciable. Es cuestión de tiempo, de organizarnos y de ponernos de acuerdo”, afirmó.

Soria admitió que la ausencia de una oposición ordenada favorece al Gobierno nacional, pero consideró que el respaldo electoral del Presidente se redujo como consecuencia de la situación económica.

“Algo contra nada siempre es algo y pesa. Seguramente Milei siente eso. Pero estoy segura de que el caudal de votos con el que llegó a la Presidencia no es el mismo que tiene hoy”, evaluó.

“Tener trabajo ya no garantiza llegar a fin de mes”

La intendenta describió una sociedad atravesada por el desaliento, el endeudamiento y la necesidad de acumular empleos para cubrir los gastos básicos.

“Hoy la gente está desanimada, desencantada y endeudada. Prometieron inflación cero y ya llevamos un 33,6 por ciento acumulado en lo que va del año”, cuestionó.

Según Soria, la pérdida del poder adquisitivo ya no alcanza solamente a quienes no tienen empleo, sino también a trabajadores formales que deben buscar una segunda o tercera actividad.

“Cada vez son más los vecinos que, aun teniendo un salario o un trabajo, necesitan dos o tres trabajos y no llegan a fin de mes. También aumentan los que deben pedirles ayuda a sus familiares y los jubilados que tienen que recurrir a sus hijos”, señaló.

En ese contexto, hizo referencia a episodios dramáticos protagonizados por adultos mayores agobiados por las deudas. Para la dirigente, esas situaciones deben interpelar al conjunto de la dirigencia y obligar a revisar las consecuencias sociales del programa económico.

Sin candidatos “apadrinados” para Viedma

En el plano electoral, Soria evitó respaldar un nombre específico para competir por la Intendencia de Viedma. Reconoció que el legislador Pablo Barreno realizó una buena elección municipal, pero sostuvo que la definición debe surgir de los dirigentes y militantes de la capital provincial.

“Tenemos muy buenos compañeros en Viedma y Pablo es uno de ellos. Hizo una muy buena elección a intendente. Pero yo no soy quién para meterme en las ciudades”, aclaró.

También rechazó la lógica del “padrinazgo” político, aunque admitió que cualquier dirigente puede tener preferencias personales.

“Uno puede poner su corazoncito en uno u otro lugar, pero no me gusta ser padrino de nadie. Cada ciudad, cada pueblo y cada región tienen el deber de darse esa discusión y buscar las mejores estrategias”, expresó.

La intendenta afirmó que el objetivo debe ser alcanzar candidaturas de unidad y evitar que las disputas internas debiliten la posibilidad de construir una alternativa provincial.

Un llamado a dejar de lado los egoísmos

Soria insistió en que el próximo proceso electoral demandará diálogo, amplitud y generosidad. Reconoció que la unidad muchas veces resulta difícil por las diferencias personales y las heridas acumuladas, pero consideró que el escenario actual exige superar esas disputas.

“Tenemos que hacer los mayores esfuerzos para lograr la mayor unidad posible. Debemos ser responsables alguna vez, dejar de lado los egoísmos y ser protagonistas del momento que viene”, reclamó.

A su entender, la unidad no puede reducirse a un acuerdo entre dirigentes o a una fotografía electoral. Debe construirse mediante conversaciones con organizaciones políticas, sociales, sindicales, productivas y comunitarias.

“La unidad se trabaja con diálogo, con generosidad y con amplitud. Yo no soy quién para cerrarle la puerta a nadie”, remarcó.

Radicales “de buena madera” dentro de un frente amplio

La intendenta contó que en una reciente actividad realizada en General Roca participaron dirigentes y militantes provenientes del radicalismo. Recordó que su padre, Carlos “el Gringo” Soria, los habría definido como “radicales de buena madera”.

Para Soria, esa presencia expresa el malestar de sectores históricos de la Unión Cívica Radical con algunas decisiones tomadas a nivel nacional.

“Cuando se vota en contra de las universidades públicas, imagino que a muchos radicales les debe doler, desde Alfonsín y por toda la historia del radicalismo”, señaló.

La dirigente diferenció a esos sectores de quienes acompañaron proyectos del Gobierno nacional que, según opinó, contradicen las bases partidarias.

“Los que ven a la política como una herramienta transformadora y tienen sed de ver un Río Negro distinto son bienvenidos a sumarse a este movimiento social y colectivo”, afirmó.

La convocatoria, explicó, apunta a conformar una fuerza con capacidad para gobernar y no solamente a reunir distintos sellos partidarios.

Una provincia más cercana y con generación de empleo

Soria señaló que la futura propuesta provincial deberá recuperar la cercanía del Estado con los vecinos, pero también impulsar oportunidades laborales que reduzcan la dependencia del empleo público.

“Queremos poner a Río Negro en otro lugar, cerca de sus vecinos, resolviendo sus problemas, con mayor empatía y, fundamentalmente, con trabajo”, expresó.

Aunque reconoció el peso del empleo estatal en Viedma, advirtió que muchos agentes públicos necesitan sumar otras actividades para sostener a sus familias.

“En Viedma hay empleados públicos que tienen dos o tres trabajos, porque el salario no alcanza. Esa es una realidad que también tenemos que considerar”, indicó.

La puerta abierta a Pedro Pesatti

Consultada sobre una posible incorporación del vicegobernador Pedro Pesatti a su espacio, Soria aseguró que nunca mantuvo una enemistad personal con él y destacó su procedencia justicialista.

“Yo nunca estuve distante con Pedro Pesatti. Es un compañero de base justicialista”, manifestó.

También valoró las críticas que el vicegobernador realizó recientemente sobre la falta de determinación de algunos funcionarios provinciales frente a las políticas de Javier Milei.

“Creo que fue muy valiente lo que dijo. Voy a parafrasearlo, porque no lo expresó exactamente así, pero habló de la falta de determinación de algunos funcionarios respecto del Gobierno nacional”, sostuvo.

No obstante, recordó que Pesatti continúa siendo vicegobernador por Juntos Somos Río Negro y evitó avanzar en definiciones.

“Nunca tuvo las puertas cerradas en nuestro espacio. Ojalá tenga, como yo, ganas de cambiarle el rumbo a esta provincia”, agregó.

Soria negó conversaciones electorales con el vicegobernador

Ante una pregunta directa, la intendenta negó que hayan existido conversaciones con Pesatti para compartir un proyecto electoral.

“No hemos conversado, la verdad que no”, respondió.

Explicó que el vicegobernador fue invitado en algunas oportunidades a actividades desarrolladas en General Roca, pero que no pudo participar por cuestiones de agenda.

“No pierdo las esperanzas de que nos acompañe”, agregó, dejando abierta la posibilidad de un entendimiento futuro, aunque sin confirmar negociaciones ni acuerdos.

La Zona Andina, prioridad para completar la fórmula

Soria ratificó que le gustaría que la candidatura a la vicegobernación fuera ocupada por una persona de San Carlos de Bariloche o de otra localidad de la Zona Andina.

“Me gustaría mucho que nuestro compañero de fórmula sea de la Zona Andina, de San Carlos de Bariloche, por el peso de esa ciudad y por la complejidad de toda esa región”, indicó.

La intendenta destacó la importancia poblacional, económica y productiva de Bariloche, además de la necesidad de reconocer su lugar dentro de la estructura provincial.

“A veces vemos a Bariloche muy distante de Viedma y, sin embargo, es la ciudad más grande de la provincia. Sería importante que quien integre la fórmula tenga esa cercanía con San Carlos de Bariloche”, explicó.

Evitó mencionar nombres y dijo que hacerlo en este momento sería inoportuno y hasta egoísta, especialmente cuando se intenta construir un esquema de unidad.

Una recorrida provincial limitada por la gestión municipal

La candidata confirmó que pretende visitar Viedma y continuar recorriendo otras ciudades durante los próximos meses. Sin embargo, recordó que sigue ejerciendo plenamente la Intendencia de General Roca y que dispone principalmente de los fines de semana para realizar actividades provinciales.

“Estamos conversando y tratando de coordinar una agenda. Tengo muchas ganas de ir a Viedma”, aseguró.

Soria explicó que ya existen equipos trabajando en diferentes puntos de Río Negro para reunir información sobre salud, educación, producción, infraestructura y situación social.

“Hay compañeros a lo largo y ancho de toda la provincia con los que estamos armando equipos y recabando información. Muchas veces cuesta acceder a datos sobre la situación hospitalaria, docente o educativa”, señaló.

La visita a la capital provincial todavía no tiene fecha. Septiembre, explicó, es un mes especialmente intenso para General Roca debido a las actividades por el aniversario de la ciudad.

“Cuando visite Viedma les vamos a avisar con tiempo para poder conversar en vivo, compartir unos mates e intercambiar miradas sobre la ciudad”, anticipó.

Una campaña que buscará instalar una discusión de fondo

La entrevista dejó al descubierto los primeros lineamientos de una candidatura que pretende instalarse antes de que el calendario electoral comience a acelerarse. Soria buscará mostrar su gestión municipal como antecedente, especialmente en materia salarial y administrativa, y contrastarla con el funcionamiento del Estado provincial.

Su discurso combina una crítica severa a los 15 años de Juntos Somos Río Negro con una convocatoria amplia que excede al peronismo tradicional. En ese esquema aparecen sectores sindicales, organizaciones sociales, dirigentes justicialistas alejados del partido e incluso radicales disconformes con las decisiones nacionales de su fuerza.

Todavía quedan interrogantes importantes: la fecha de las elecciones, la integración definitiva del frente, el nombre de quien completará la fórmula y el papel que asumirán dirigentes como Pedro Pesatti. Sin embargo, Soria ya puso en marcha su proyecto y comenzó a recorrer una provincia que, según su diagnóstico, posee enormes posibilidades de desarrollo, pero se acostumbró a convivir con carencias que no deberían formar parte de la normalidad.

“Tenemos recursos, producción, turismo, agua, minería y un puerto de aguas profundas. Río Negro lo tiene todo”, sintetizó.

El desafío que propone es convertir esas ventajas en escuelas funcionando, hospitales con recursos, rutas transitables, salarios dignos y oportunidades de trabajo. Ese será, según adelantó, el núcleo de la discusión que intentará llevar a cada ciudad de la provincia.