Viedma27/07/2026

Trabajadores de Casinos del Río denuncian que “dejó de ser un casino para convertirse en un boliche nocturno”

Trabajadores de Casinos del Río, en Viedma, expresaron públicamente su preocupación por el rumbo que tomó el establecimiento y aseguraron que su actividad principal quedó relegada frente a la organización de fiestas y eventos destinados mayoritariamente a un público joven.

“Hace tiempo que el Casino del Río dejó de ser el casino que conocíamos. Lo que antes era un espacio destinado al juego de azar y a sus clientes habituales, hoy se transformó prácticamente en un boliche nocturno”, afirmaron en un reclamo acercado a este medio.

Según plantearon, basta con concurrir durante cualquier fin de semana para advertir que gran parte del público llega convocado por los encuentros nocturnos, mientras la actividad tradicional del casino queda desplazada a un segundo plano.

“Los clientes tradicionales fueron desapareciendo”

Los empleados sostuvieron que este cambio de perfil provocó consecuencias tanto en el funcionamiento del establecimiento como en sus condiciones laborales.

Aseguraron que, junto con el crecimiento de las fiestas, también aumentaron los conflictos, los episodios de violencia y otras situaciones que deterioran el ambiente de trabajo y la imagen del casino.

“Como trabajadores vemos con preocupación el crecimiento de conflictos, hechos de violencia y situaciones que deterioran el ambiente laboral. Mientras tanto, los clientes tradicionales fueron desapareciendo”, señalaron.

Para los denunciantes, la administración habría priorizado un esquema basado en eventos masivos y recaudación inmediata, en lugar de fortalecer la actividad propia del casino y recuperar a su público habitual.

Cuestionamientos a la Gerencia

Los trabajadores también formularon fuertes críticas contra la conducción del establecimiento. Según manifestaron, la actual Gerencia habría sido designada por una decisión política y no tendría experiencia suficiente en el sector de los juegos de azar.

Además, consideraron que existe un distanciamiento entre quienes toman las decisiones y los empleados que sostienen diariamente el funcionamiento del lugar.

“En lugar de fortalecer la actividad, parece haberse priorizado un modelo que solo busca recaudar mediante eventos masivos”, cuestionaron.

Estas expresiones corresponden al planteo efectuado por los trabajadores y, hasta el momento, no fueron respondidas públicamente por la empresa.

Despidos, temor y falta de respuestas

El reclamo también menciona el reciente despido de compañeros, aunque no precisa la cantidad ni los motivos comunicados por la firma.

Los empleados afirmaron que las desvinculaciones incrementaron la incertidumbre y generaron un clima de temor entre quienes permanecen trabajando.

“Hoy el miedo y el hostigamiento hacen que muchos trabajadores no se animen a reclamar por temor a perder su fuente laboral”, denunciaron.

En ese sentido, cuestionaron la falta de acompañamiento de la Secretaría de Trabajo de Río Negro, organismo al que acusaron de mantener una actitud pasiva frente a la situación denunciada.

También apuntaron contra Lotería de Río Negro y relacionaron el escenario que atraviesan con el cierre total del casino ubicado en el balneario El Cóndor. Para los trabajadores, la falta de intervención de los organismos competentes pone en riesgo la continuidad de sus fuentes laborales.

Salarios que no alcanzan y pedidos de adelantos

Otro de los aspectos centrales del reclamo es la situación económica del personal. Los empleados aseguraron que sus salarios dejaron de ser suficientes para cubrir los gastos familiares y que muchos deben solicitar adelantos para afrontar el mes.

“Cada mes debemos pedir un adelanto de sueldo para poder llegar, como mucho, al día 15”, describieron.

Esta realidad, remarcaron, contrasta con lo que consideran una inversión permanente de la empresa en publicidad, campañas mediáticas e influencers para promocionar los eventos.

Los trabajadores afirmaron que esa imagen pública no coincide con las dificultades económicas ni con el ambiente laboral que, según denuncian, se vive dentro del establecimiento.

Piden que sea controlado como cualquier boliche

El personal también puso el foco en los controles municipales y provinciales. Manifestó que otros locales nocturnos de Viedma reciben inspecciones periódicas, restricciones e incluso clausuras, mientras que en Casinos del Río existiría una aparente permisividad.

“Si hoy el casino funciona en los hechos como un boliche durante los fines de semana, creemos que deberían aplicarse los mismos controles y exigencias que a cualquier otro establecimiento de similares características”, plantearon.

Los empleados consideran necesario que se controle el cumplimiento de las condiciones de seguridad, capacidad, habilitación y funcionamiento requeridas para los espacios que realizan actividades nocturnas con concurrencia masiva.

“Queremos recuperar un verdadero casino”

Finalmente, los trabajadores solicitaron la intervención de las autoridades provinciales y municipales. Las invitaron a recorrer las instalaciones durante un fin de semana, observar directamente cómo funciona el lugar y dialogar con el personal.

“Solo pedimos que las autoridades recorran el casino un fin de semana, observen la realidad por sí mismas y escuchen la voz de quienes trabajamos allí”, expresaron.

El reclamo concluye con tres objetivos: recuperar la actividad tradicional del casino, preservar los puestos de trabajo y garantizar condiciones laborales dignas.

“Queremos recuperar un verdadero casino, preservar las fuentes laborales y trabajar con dignidad y respeto”, finalizaron.