Un año de silencio, cincuenta años de historia
Este viernes 26 de junio se cumplirá un año desde que la corresponsalía de la Agencia Nacional de Noticias Télam en Viedma fue obligada a cesar sus actividades. Un año de puertas cerradas, de micrófonos apagados y de una ausencia que todavía duele en el mapa informativo argentino.
La historia de esta corresponsalía comenzó en 1975. Ubicada en la calle Belgrano 572 a metros de la Casa de Gobierno provincial, durante casi cinco décadas fue una ventana de Río Negro hacia el resto del país.
Desde aquí se contó la realidad de una provincia extensa y diversa: sus acontecimientos políticos, sociales, culturales y deportivos. Desde aquí también se construyó, día tras día, una parte del relato federal de la Argentina.
Por sus escritorios, sus teléfonos y sus coberturas pasaron periodistas de enorme trayectoria, como Omar Livigni, Carlos Espinosa, Héctor “Coco” Colas y Raúl Artola quienes dejaron una huella profesional y humana.
Cada uno de ellos aportó una mirada comprometida con el oficio y con la convicción de que las noticias de las provincias argentinas —mal llamadas "del interior"— también merecen ocupar un lugar en la agenda nacional.
El cierre de la corresponsalía no significó solamente la pérdida de un espacio de trabajo. Significó también el silenciamiento de una voz que durante décadas permitió que Río Negro tuviera una presencia permanente en el flujo informativo del país.
En este sentido cabe recordar que, en el año 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri y bajo la gestión de la alianza PRO-Cambiemos, la agencia estatal Télam llevó adelante un masivo proceso de despidos que afectó a 357 trabajadores y trabajadoras.
Las cesantías fueron denunciadas por los sindicatos y los empleados como injustificadas, lo que dio lugar a una extensa huelga, medidas de fuerza, reclamos colectivos y diversas presentaciones judiciales.
Posteriormente, la Justicia laboral dictó fallos favorables a gran parte de los despedidos, ordenando su reincorporación. Entre 2019 y 2020, una porción significativa de esos trabajadores y trabajadoras recuperó sus puestos de trabajo en la agencia.
Entonces, cuando desaparecen los medios públicos federales, las provincias más alejadas de los grandes centros urbanos quedan cada vez más relegadas. Se pierde diversidad, se pierde pluralidad y se debilita una parte fundamental de la identidad nacional.
Más de un año después, también permanece cerrada la página web de Télam, un archivo inmenso de la memoria argentina, con miles de abonados y lectores que ya no pueden acceder a un patrimonio periodístico construido a lo largo de generaciones. No se trata solamente de noticias; se trata de una parte de la historia colectiva del país.
Algunos sostienen que el cierre de Télam fue una decisión administrativa. Sin embargo, sus consecuencias trascienden cualquier argumento económico.
Cuando se debilitan los espacios que reflejan las realidades de las provincias, se fortalece una mirada cada vez más centralizada de la Argentina. Y cuando las voces de las provincias dejan de escucharse, la democracia pierde calidad.
A pesar de todo, la esperanza sigue intacta. En Río Negro permanecemos convencidos de que Télam volverá a levantarse. Javier Merlo, Marcelo "Tibu" Ochoa y quien firma estas líneas compartimos la certeza de que la agencia de noticias federal más importante del país todavía tiene una misión que cumplir.
Porque Télam es mucho más que una agencia de noticias. Es una herramienta para integrar a la Argentina, un puente entre las provincias y el resto de la Nación, y el reflejo concreto de que las historias de cada rincón del país importan y merecen ser contadas.
A un año del cierre de la corresponsalía de Viedma, la memoria permanece viva. Y mientras exista la convicción de quienes creemos en el periodismo federal, también permanecerá viva la esperanza del reencuentro, de la reconstrucción y del regreso.
Luis Alberto Díaz
DNI: 31.152.320
Corresponsal Agencia Télam