Familia de Ramiro Dina sigue reclamando justicia mientras los policías sospechados continúan en libertad
A 11 meses de la muerte de Ramiro Dina, la familia mantiene firme su lucha por verdad y justicia, en medio de la falta de respuestas claras de parte de la investigación judicial y la permanencia en libertad de los efectivos policiales implicados en los hechos.
Esta semana, los familiares difundieron un mensaje en redes sociales en el que relataron su persistente búsqueda de explicaciones sobre lo ocurrido y criticaron lo que consideran una actitud de evasión por parte de las autoridades.
“Hace 11 meses luchamos por respuestas. No molestamos a nadie, solo luchamos por saber la verdad y que haya justicia”, escribió la familia, al relatar que salieron a colocar carteles con el nombre de Ramiro por el predio donde se realizó la Fiesta del Río, buscando visibilizar el reclamo.
Según contaron, mientras recorrían el predio fueron observados por personal de seguridad y, al terminar de colocar los carteles, fueron instados a retirarse con la indicación de no seguir pegando afiches. “Pegar un cartel no tiene nada de malo, ¿por qué molesta tanto?”, se preguntaron, y aseguraron que “esperan que sigan los carteles hoy”.
El caso de Dina, ocurrido el 9 de febrero de 2025, conmocionó a la comunidad de Viedma y Carmen de Patagones. Tras asistir a un partido de fútbol y ser interceptado por efectivos policiales en la Ruta Provincial 1, el joven de 22 años fue detenido y trasladado a la Comisaría 30 del barrio Guido, donde horas después falleció. La versión oficial temprana atribuía el deceso a una descompensación, pero la familia denunció que Ramiro fue entregado con golpes y signos de violencia y que no entienden qué pasó entre su detención y su muerte.
Desde entonces, los Dina organizaron diversas marchas y actos de visibilización para exigir que la causa no quede en la impunidad. En marzo del año pasado, a un mes de su muerte, realizaron una marcha en la que insistieron en que Ramiro “fue entregado golpeado”, y expresaron su preocupación por la falta de avances en las pericias y en la identificación de los responsables.
Aunque la investigación judicial siguió con la recolección de testimonios y pruebas forenses, hasta el momento no se ha informado públicamente sobre detenciones ni imputaciones firmes contra los policías involucrados, lo que ha profundizado la indignación de la familia y de sectores de la comunidad que apoyan su reclamo.
Organizaciones sociales y vecinos se han solidarizado con el pedido de justicia en distintos momentos desde aquel 9 de febrero, y el caso se convirtió en símbolo de denuncias más amplias sobre uso de la fuerza y la respuesta de las instituciones a casos de muertes bajo custodia policial en la provincia.
Para los Dina, la movilización y la memoria son herramientas esenciales para evitar que el caso “quede en el olvido”, y sus palabras en redes reflejan esa firme convicción: seguirán luchando hasta que se conozca la verdad y se sancione a los responsables.