


(AUDIO) Viedma: estalló un conflicto entre el Municipio y la Junta Vecinal de Mi Bandera, con acusaciones cruzadas
Viedma22/10/2026






La polémica quedó expuesta durante una cobertura en vivo del móvil de FM DE LA COSTA, que se trasladó hasta la sede vecinal ubicada en la intersección de las calles 20 y 25. Allí se escucharon las dos versiones de un enfrentamiento que también puso sobre la mesa acusaciones de discriminación política, falta de colaboración municipal y cuestionamientos a la conducción barrial.


El episodio se originó durante una jornada del programa municipal de castraciones de mascotas, que se estaba desarrollando en la sede de Mi Bandera y que también atendía a vecinos de los barrios 30 de Marzo y 22 de Abril.
Según se conoció durante la transmisión, las trabajadoras municipales involucradas fueron Flor Berreaute y Luciana Sabbatella, quienes habían concurrido al lugar para realizar tareas de comunicación y difusión de la actividad.
La denuncia del funcionario municipal
Matías Fuentes Finocchiaro (titular del área de Juntas Vecinales) explicó que ambas trabajadoras fueron a cubrir las castraciones, como habitualmente ocurre con las actividades municipales, pero se encontraron con una reacción que calificó como violenta por parte de la presidenta de la Junta Vecinal.
"La presidenta, María Jara, se acercó de muy mala manera a ellas, sacándolas y pidiéndoles que se retiren del lugar, que no tenían nada que hacer, que esto ya estaba promocionado", sostuvo.
El funcionario aseguró que una de las empleadas quedó muy angustiada por lo sucedido y afirmó que hubo gritos delante de vecinos que podrían dar testimonio.
También señaló que personal del área de Zoonosis habría atravesado situaciones similares durante la organización de las jornadas.
Consultado sobre la gravedad de los hechos, aclaró que no existieron agresiones físicas, sino verbales.
Fuentes Finocchiaro cuestionó especialmente que las autoridades barriales pretendieran establecer condiciones para el ingreso al edificio.
"Las comisiones de las juntas vecinales no son propietarias de los edificios, son espacios municipales, son públicos, nadie tiene que pedir permiso para entrar, y menos para asistir a castraciones o hacer su trabajo", manifestó.
Como consecuencia del conflicto, la Municipalidad decidió reprogramar el operativo de castraciones y trasladarlo, a partir de la próxima semana, a la Escuela Secundaria de Formación Agraria (ESFA).
La política, en el centro de la discusión
El titular de Juntas Vecinales fue más allá de los hechos denunciados y vinculó lo ocurrido con diferencias políticas entre la conducción municipal y las autoridades de Mi Bandera.
"Las comisiones directivas tienen que dejar de lado sus colores políticos y priorizar al vecino por sobre todas las cosas. Porque si se prioriza lo político, el que pierde es el vecino", expresó.
Incluso aseguró que María Jara le había manifestado en reuniones anteriores sus diferencias con el sector político del intendente Marcos Castro.
"Me lo planteó específicamente la presidenta María Jara, que ella no está de acuerdo con su color político, con el intendente de turno y demás. Creo que ahí está la esencia del vecinalismo que por ahí le falta a María Jara, que es pensar en el vecino más allá del color político", afirmó.
Además, reveló que el Municipio tomó conocimiento de modificaciones realizadas en el edificio, particularmente cambios de puertas, que —según sostuvo— no habrían contado con las autorizaciones correspondientes de Obras Públicas.
La respuesta de la Junta: "Entraron sin permiso y sin saludar"
La cobertura de FM DE LA COSTA permitió conocer inmediatamente la otra versión.
José Cejas, vocal de la comisión vecinal, negó que hubiera existido una situación de maltrato y sostuvo que las trabajadoras municipales ingresaron directamente a la sede sin presentarse ante las autoridades.
"Vinieron dos chicas del municipio y pasaron directamente sin permiso. Entraron a la Junta Vecinal a sacar fotos y a filmar. Lo que les recalcó la presidenta fue el respeto ante todo", relató.
Según explicó, las integrantes de la comisión se encontraban reunidas en una oficina cuando las empleadas ingresaron al edificio.
"Vos entrás donde entrés, siempre golpeás, te presentás y decís: 'Soy del municipio, vengo a sacar una foto'. Se les dice que sí, pero ellas entraron directamente, sin saludar", insistió.
Cejas defendió la legitimidad de la comisión y recordó que sus integrantes llegaron a la conducción mediante el voto de los vecinos.
"Nosotros acá estamos gracias a la gente que nos votó. No estamos gracias a que el municipio se levantó un día y dijo que le iba a dar la llave a tal persona", remarcó.
También reconoció que existen diferencias personales y políticas con sectores municipales, que, a su entender, influyen en la relación institucional.
María Jara: "Como no somos del palo de ellos, no tenemos nada"
La presidenta de la Junta Vecinal, María Jara, intervino telefónicamente durante la transmisión y formuló fuertes acusaciones contra la administración municipal.
"Nosotros no somos del palo que perdió la Junta Vecinal. Entonces para nosotros no hay pintura, para nosotros no hay arreglo, para nosotros no hay nada", aseguró.
Jara sostuvo que su comisión, que asumió hace aproximadamente tres meses, debió afrontar con recursos propios distintas mejoras en la sede.
Contó que organizaron actividades para reunir dinero y comprar cerraduras, una puerta y pintura, ante la falta de respuestas municipales.
También cuestionó las diferencias que, según su percepción, existen en el mantenimiento de los espacios públicos del barrio.
"Tenemos la plaza de arriba que está abandonada y la otra plaza, que también es de Mi Bandera, donde va el intendente, pinta, corta el pasto, todo. Y tenés otra plaza allá y no hacés nada", señaló.
Para la dirigente barrial, esta situación responde a una decisión política.
"No les respondés a ellos y entonces te cierran todas las puertas", afirmó.
El reclamo por una cocina para alimentar a los chicos
Uno de los momentos más fuertes de la entrevista se produjo cuando Jara explicó que desde hace más de dos meses reclama una cocina para las actividades solidarias que se desarrollan en la sede.
Según relató, dos iglesias colaboran con la alimentación de niños del barrio y necesitan ese equipamiento para preparar las comidas.
"Le presenté una nota a ellos, le presenté una nota al gobernador. Hace más de un mes y medio que estoy esperando que alguien responda. Aunque sea una cocina usada, traenos mientras", reclamó.
La presidenta describió el esfuerzo de las familias que colaboran con el comedor.
"Los de la iglesia juntan un paquete de fideos cada hermano, una papa, una cebolla y van y hacen el comedor para que los nenes tengan un plato de comida", expresó.
Y lanzó una de sus críticas más duras hacia el Municipio: "No me están jodiendo la vida a mí, se la están jodiendo a la gente del barrio".
"Yo nunca les pedí que no entraran, les pedí respeto"
Sobre el episodio que originó la controversia, Jara coincidió con Cejas en que las trabajadoras ingresaron sin presentarse y comenzaron a registrar imágenes.
"Estábamos sentados ahí, entran dos caminando, estaba la puerta abierta, no dicen buenos días, no dicen buenas tardes, pasaron. Y una pone el celular abajo del hombro y empieza a grabar. Le digo: '¿Por qué grabás?'", relató.
La presidenta sostuvo que, al identificarse como autoridad barrial, una de las empleadas le respondió que pertenecían al Municipio.
"No les estoy pidiendo la entrada, a ninguno le pedí la entrada. Pero sí respeto, porque nosotros nos votó la gente, no ellos", afirmó.
Además, negó que la comisión obstaculice las actividades municipales. Por el contrario, señaló que en la sede funcionan cinco talleres y que nunca se impidió su desarrollo.
Otra denuncia: Jara acusó a Fuentes Finocchiaro de gritarle por teléfono
El enfrentamiento sumó otro capítulo cuando la presidenta vecinal denunció que el propio titular municipal de Juntas Vecinales la había tratado de manera inapropiada durante una comunicación telefónica anterior.
"El otro día el de Juntas Vecinales me llamó por teléfono y me empezó a gritar, a gritar. Le digo: 'Si me seguís gritando te corto el teléfono'", relató.
Ante la consulta periodística, confirmó que se refería a Fuentes Finocchiaro.
Jara aclaró que no realizó una denuncia formal porque creyó que la situación no pasaría a mayores, aunque no descartó hacerlo si continúa el conflicto.
"Él es un funcionario. Yo soy una presidenta del barrio que me eligió un montón de gente para estar sentada ahí donde estoy. Un respeto", reclamó.
¿Una disputa entre Castro y Pesatti?
La controversia también dejó expuesta la tensión política que atraviesa distintos sectores de Viedma.
Durante la transmisión se mencionó una versión que vinculaba a la conducción de la Junta Vecinal de Mi Bandera con el vicegobernador Pedro Pesatti, cuyas diferencias políticas con el intendente Marcos Castro se han hecho visibles en distintos episodios.
Sin embargo, consultada directamente por FM DE LA COSTA, María Jara negó que su comisión responda al vicegobernador o a cualquier otro dirigente político.
"Nosotros fuimos vecinos que nos juntamos, nos organizamos y ganamos la Junta. Independientes", aseguró.
Y agregó que, si contaran con respaldo político de Pesatti, no tendrían necesidad de reunir dinero entre los vecinos para comprar elementos destinados a la sede.
De esta manera, no quedó acreditada una vinculación partidaria de la comisión con el sector del vicegobernador.
No obstante, las diferencias políticas entre la conducción municipal y las autoridades de la Junta Vecinal resultaron evidentes en los testimonios de ambas partes.
Mientras Fuentes Finocchiaro considera que la presidenta barrial antepone sus diferencias políticas a la relación institucional, Jara sostiene exactamente lo contrario: que el Municipio limita su colaboración porque la comisión no pertenece al oficialismo.
Un conflicto que termina afectando a los vecinos
Más allá de las acusaciones cruzadas, la primera consecuencia concreta del enfrentamiento fue la decisión municipal de trasladar el operativo de castraciones a otro establecimiento.
La situación también abre interrogantes sobre la relación que mantendrá el Ejecutivo con una comisión vecinal que asegura haber sido elegida de manera independiente y que denuncia falta de acompañamiento.
Por ahora, las versiones sobre el episodio que involucró a las trabajadoras municipales son contrapuestas y no existen elementos suficientes para determinar cuál refleja con mayor precisión lo sucedido.
Lo que sí quedó en evidencia durante la cobertura de FM DE LA COSTA es que un incidente que comenzó con una discusión sobre las formas de ingresar a una sede vecinal terminó exponiendo un enfrentamiento político e institucional mucho más profundo.
Una disputa en la que ambas partes aseguran defender los intereses del barrio, pero que ya provocó la modificación de una actividad destinada precisamente a sus vecinos.





























