









El Gobierno de Río Negro estableció una veda preventiva para la extracción, recolección, comercialización y consumo de moluscos bivalvos provenientes del Área Natural Protegida Pozo Salado.


La decisión fue tomada después de que los controles realizados en el sector Punta Mejillón detectaran concentraciones de toxina paralizante de moluscos superiores a los límites establecidos para el consumo humano.
Las muestras fueron obtenidas como parte del programa periódico de monitoreo de recursos marinos desarrollado por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático, dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo.
Posteriormente, fueron estudiadas por el Laboratorio Regional de Salud Ambiental, que confirmó la presencia de la toxina en niveles que representan un riesgo para la salud.
Ante los resultados, la Provincia dispuso la veda para evitar que residentes, pescadores recreativos y visitantes queden expuestos a productos contaminados.
Una toxina que no modifica el aspecto de los moluscos
La denominada “marea roja” es un fenómeno natural asociado a la proliferación de determinadas microalgas capaces de producir toxinas.
Los moluscos bivalvos pueden acumular esas sustancias al alimentarse, sin que se modifiquen su aspecto, olor o sabor. Por esa razón, no es posible reconocer a simple vista si un ejemplar se encuentra contaminado.
Las autoridades también advirtieron que las toxinas no se eliminan al cocinar los moluscos ni mediante el agregado de limón, vinagre o alcohol. En consecuencia, no existe ningún procedimiento casero que permita garantizar que sean seguros para el consumo.
“El monitoreo nos permite detectar estas situaciones y tomar decisiones preventivas antes de que exista un impacto sobre la población”, explicó la secretaria de Ambiente y Cambio Climático, Judith Jiménez.
La funcionaria sostuvo que la veda protege la salud pública y forma parte de una gestión responsable de los recursos marino-costeros. Además, aseguró que continuarán los controles y análisis hasta que existan condiciones que permitan levantar la restricción.
Cuáles son los síntomas de una intoxicación
El consumo de moluscos contaminados con toxina paralizante puede provocar síntomas entre los 30 minutos y las dos horas posteriores a la ingesta.
Las manifestaciones pueden incluir:
- Hormigueo o adormecimiento de los labios, la lengua, el rostro y las extremidades.
- Pérdida de fuerza muscular.
- Náuseas y vómitos.
- Dificultades para hablar.
- Dificultad o parálisis respiratoria en los cuadros más graves.
Ante la aparición de cualquiera de estos síntomas después del consumo de moluscos, se debe concurrir inmediatamente al centro de salud más cercano.
Recomendaciones para residentes y visitantes
La Provincia solicitó no recolectar ni consumir moluscos procedentes del área alcanzada por la veda. También pidió respetar las señalizaciones instaladas y prestar atención a las comunicaciones oficiales.
Para su consumo, se recomienda comprar productos pesqueros únicamente en establecimientos habilitados y que cuenten con los controles sanitarios correspondientes.
La medida continuará vigente hasta que nuevos estudios determinen que las concentraciones de toxinas regresaron a los parámetros permitidos. Ambiente mantendrá los muestreos en la zona y comunicará oficialmente cualquier modificación.
































