


"Satisfacción, mucha emoción y un desahogo": el sentir de la familia Jalabert tras la captura del presunto femicida de Agostina







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Detrás del despliegue policial en las carreteras de Oregón, Estados Unidos, y de la activación del "código rojo" de Interpol, hay una familia de Patagones que lleva casi tres años conviviendo con la ausencia y la búsqueda incesante de respuestas.


La captura de Juan Manuel Reverter, acusado por el femicidio de Agostina Jalabert ocurrido en Playa del Carmen en 2023, significó un quiebre no solo en el expediente, sino en el fuero más íntimo de sus seres queridos.
En diálogo con FM DE LA COSTA (www.fmdelacosta999.com.ar), Edgardo Jalabert, padre de Agostina, compartió las sensaciones que atravesaron el hogar familiar desde el preciso momento en que se confirmó la noticia.
"Para nosotros, si bien nada con respecto a Agostina nos da alegría —porque la alegría en este caso se ha ido—, dentro de toda la tristeza que es vivir con esto, hay como una satisfacción. Una satisfacción de todo lo que hicimos, de todo lo que nos movimos y de todo lo que luchamos para que haya justicia por ella, por mi hija", expresó Edgardo con profunda emoción.
El momento del impacto: "Un desahogo de la nada"
Lejos de recibir una notificación oficial previa, la familia se enteró de la detención casi al mismo tiempo que el resto del país. Fue una de las hermanas de Agostina quien detectó en redes sociales la publicación de una noticia proveniente de Estados Unidos que daba cuenta de la aprehensión del prófugo.
"Cayo así, de improviso, de la nada. Siempre nos preguntábamos '¿qué pasará cuando pase? ¿cuándo va a ser?'... Sentimos una satisfacción grande, un desahogo y todas esas sensaciones que nos pasan a todos nosotros por esto", detalló Jalabert.
El padre de Agostina remarcó que la lucha por torcer el rumbo inicial del caso —que insólitamente pretendió ser caratulado como suicidio en las primeras horas— fue una verdadera batalla judicial y de resistencia familiar junto a las pruebas científicas aportadas a la Fiscalía de Quintana Roo.
La memoria presente y la espera del tramo final
El proceso que ahora se abre involucra las gestiones de extradición o deportación desde Estados Unidos hacia México para que Reverter sea juzgado en el país donde ocurrió el crimen. Si bien la burocracia internacional plantea nuevos tiempos, para la familia el objetivo permanece inalterable: una condena definitiva.
Aun en la cotidianeidad, el recuerdo de Agostina es una presencia constante que no se diluye con el paso de los meses.
"Uno vive todos los días con esto. Por más que uno haga su actividad laboral, su vida cotidiana o intente recrearse, en mi cabeza siempre está lo que pasó con mi hija", confesó Edgardo.
Con la tranquilidad de haber dado un paso decisivo contra la impunidad, la familia Jalabert aguarda ahora el avance del trámite de deportación, con la firme esperanza de que el proceso judicial concluya en el lugar donde corresponda y con la pena que la memoria de Agostina exige.

















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