


(AUDIO) Crimen de Gerardo Romero: "El acusado no tiene arrepentimiento ni dolor, no tiene ganas de pedir perdón"
Viedma06/07/2026




En diálogo con FM DE LA COSTA, María Romero, madre de la víctima, sostuvo que la prórroga responde a que la Fiscalía "necesita las últimas pruebas, que son la reconstrucción del hecho virtual y otras pericias más que faltan, dos cositas no más que resuelvan y ya nos dirán cuándo va a ser el juicio oral y público".
La actitud del imputado durante el proceso
La observación del comportamiento del acusado durante la reciente audiencia virtual generó indignación en el entorno familiar del joven fallecido. Romero indicó que "lo vimos a Olivares como que no tiene arrepentimiento ni dolor; no sé cómo explicarlo, porque hacía muecas con la cara y se tocaba los bigotes o la barba".
La mujer declaró que "el juez le preguntó el número de documento, él se lo dio y lo vimos como que no tiene ni ganas de pedir perdón por lo que hizo, porque hay otra gente que saca la vida y pide perdón a la familia, pero este muchacho nada".
Acciones posteriores al crimen y riesgo de fuga
La prolongación de los plazos investigativos se vincula directamente con las presuntas maniobras que el acusado habría realizado para borrar rastros en el departamento del barrio San Martín. La madre afirmó que "este muchacho tuvo tres días el cuerpo de Gerardo y tuvo tiempo de limpiar todo; cuando limpian el departamento, como hizo él, cuesta un montón levantar pruebas después".
Los peritos debieron recurrir a técnicas químicas específicas para detectar la presencia de fluidos biológicos que habían sido removidos del sitio. "Se dieron cuenta de que fue ahí adentro por el luminol que tiraron, que marcó que había tanta sangre, pero cuando ellos ingresaron a la casa el 10 de agosto estaba todo limpio, era como que no había pasado nada".
Además sostuvo que "fueron a abrir la casa y encontraron una valija arriba de la cama donde había ropa de Olivares, y por eso tienen miedo de que se fugue".
Mecánica del hecho y expectativas de condena
Los informes forenses determinaron que la víctima fue atacada de manera sorpresiva, descartando la participación de otros individuos en la escena. La mujer manifestó que "le pegó un fierrazo de atrás, lo desvaneció con un traumatismo de cráneo y después le dio las puñaladas para cortarle la carótida y la yugular; allí es donde muere Gerardo".
La familia aguarda la instancia de juicio por jurados con la expectativa de que se aplique la pena máxima prevista en el Código Penal. Romero concluyó que "tenemos mucha fe y creemos en la justicia, que va a tener su condena perpetua, porque esto no es para darle ni 8 ni 12 ni 18 años, es para que el muchacho pague lo que hizo".


































