Semana Santa: piden no comer gatuzo, el tiburón amenazado más comercializado en Argentina

Interés General01/04/2026

Campaña gatuzo 2026_credito WCS Argentina

En Semana Santa aumenta el consumo de pescado en Argentina y una de las especies que más se comercializa es el gatuzo, un pequeño tiburón que se encuentra en peligro crítico de extinción. La organización de conservación de la naturaleza WCS Argentina, que trabaja desde 2013 para preservar a los tiburones del Océano Atlántico Sudoccidental, advierte sobre la situación de esta especie endémica de la región y alienta a la población a dejar de consumirla para que se recupere. 

“Con esta campaña, buscamos promover un consumo consciente de cómo llegan los alimentos a nuestra mesa; en el caso del pescado de qué manera fue capturado, cuál es la especie y en qué situación de conservación se encuentra. Específicamente sobre el gatuzo queremos difundir que no es un simple pescado, sino que se trata de un tiburón amenazado de extinción. Para nosotros la divulgación es un paso dentro de una cadena de estrategias que llevamos adelante”, señala Juan Martín Cuevas, coordinador de conservación de rayas y tiburones de WCS Argentina. 

El gatuzo (Mustelus schmitti) posee su stock regional sobre explotado, según el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), y es el más consumido en el mercado interno. En las pescaderías también se lo vende bajo el nombre de “palo rosado” u otras denominaciones. 

Este tiburón es endémico de Argentina, Uruguay y Brasil, es decir que únicamente se lo encuentra en estos mares en los que es necesario asegurar su existencia para evitar su extinción. Su estado es alarmante; según datos informados por la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés), en las últimas cuatro décadas su población disminuyó más del 90%.  

A diferencia de los peces óseos que se reproducen poniendo millones de huevos, los tiburones son peces cartilaginosos que se caracterizan por su lento crecimiento, reproducción tardía y su baja fecundidad. El gatuzo se puede reproducir recién cuando llega cerca de los 8 años para las hembras y 7 años para los machos y tiene poca cantidad de crías por cada gestación. Esto, sumado al impacto de la explotación pesquera comercial (industrial y artesanal) y deportiva, genera que las poblaciones de esta especie no logren recuperarse y equilibrarse.  

“Los tiburones cumplen un rol esencial en los océanos y debemos protegerlos, ellos son predadores que equilibran la cadena alimentaria, alimentándose de otras especies y manteniendo la salud del ecosistema marino. Como consumidores, podemos hacer una contribución desde nuestro lado cuando vamos a la pescadería y no comprar tiburones”, agrega Lucas Albornoz, del equipo de conservación de rayas y tiburones de WCS Argentina.  

Esfuerzos internacionales para proteger al gatuzo 

Debido al impacto de la sobrepesca, desde el 2020 el gatuzo está catalogado como En Peligro Crítico de Extinción según los criterios de la Lista Roja elaborada por la IUCN. Además de campañas informativas, la delicada situación de esta especie requiere de diversas estrategias de manejo y conservación por parte de organizaciones y gobiernos, como investigaciones científicas, programas de ciencia ciudadana con pescadores deportivos, como Conservar Tiburones en Argentina, y el impulso de políticas públicas a nivel nacional, regional y global. 

Una importante medida a nivel internacional para el gatuzo, fue incluirlo dentro del Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) en noviembre de 2025. Esta inclusión implica que sus productos con demanda internacional -como carne, aletas o aceite- serán regulados y que los países exportadores deben demostrar que proviene de una actividad pesquera sostenible por medio de Dictámenes de Extracción No Perjudicial para sus poblaciones, y en el caso de no cumplir reciben sanciones comerciales. 

Este año también se evaluó su situación en la reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS) que se realizó del 23 al 29 de marzo en Brasil. La inclusión del gatuzo en el Apéndice II de la CMS permitirá fomentar la colaboración transfronteriza entre Brasil, Uruguay y Argentina -países en cuyos mares esta especie habita exclusivamente-, para mitigar las principales amenazas que la afectan, como la captura dirigida e incidental pesquera.   

"Los animales migratorios no reconocen las fronteras nacionales, y tampoco puede hacerlo la conservación", afirma Joe Walston, vicepresidente ejecutivo de Programas Globales de WCS. "Desde los jaguares que se desplazan por América hasta los tiburones que atraviesan cuencas oceánicas enteras, la protección de las especies migratorias depende de la acción coordinada entre los países. La CMS proporciona una plataforma vital para esa cooperación, pero sólo si los compromisos adquiridos sobre el papel se traducen en acciones reales y aplicables sobre el terreno y en el agua". 

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