Malestar en el Hospital Zatti: jornadas de capacitación provocaron restricciones en la atención
La capacitación del personal de salud, una actividad necesaria para mejorar la calidad de las prestaciones, quedó envuelta en una polémica por las consecuencias que tuvo sobre el funcionamiento habitual del hospital público de Viedma.
Las jornadas, organizadas en conjunto con el Ministerio de Salud de Río Negro, se desarrollan durante dos días en el hall central y los pasillos de ingreso al nosocomio, donde se instalaron espacios para exposiciones y actividades destinadas a los trabajadores sanitarios.
Sin embargo, mientras desde el Gobierno provincial se destacó la importante convocatoria y la participación de profesionales, pacientes denunciaron dificultades para recibir atención médica, retirar medicamentos y realizar trámites administrativos.
La situación llegó a FM DE LA COSTA a través del reclamo de un oyente, quien manifestó su indignación por las restricciones en sectores como consultorios externos, traumatología, administración y farmacia.
Incluso mencionó las complicaciones que habría enfrentado un paciente que necesitaba acceder a un tratamiento de quimioterapia, una situación que generó especial preocupación por la importancia de garantizar la continuidad de las prestaciones médicas.
El móvil constató restricciones en el funcionamiento
A partir de esas denuncias, el periodista Fernando Ciccone se trasladó hasta el Hospital Zatti con el móvil de FM de la Costa para comprobar lo que estaba sucediendo.
Durante la recorrida verificó que el acceso principal permanecía cerrado, con ventanas cubiertas por lonas y cartelería que indicaba que el ingreso debía realizarse por el sector de guardia, destinado a la atención de emergencias.
En el interior, buena parte de los espacios de circulación estaban ocupados por las actividades de capacitación, con exposiciones vinculadas a nutrición, epidemiología, vacunación y otras temáticas sanitarias.
Según se informó, durante las jornadas no se habían programado turnos entre las 8 y las 14 horas. No obstante, las dificultades denunciadas excedieron la atención de consultorios, ya que también alcanzaron a pacientes que concurrieron para retirar medicamentos o resolver trámites.
La situación provocó momentos de enojo entre usuarios que llegaron al establecimiento sin conocer el alcance de las restricciones y se encontraron con una atención considerablemente reducida.
“No se puede cerrar prácticamente el hospital”
Desde los estudios de FM de la Costa, el conductor Gustavo Bosco cuestionó la organización de las jornadas, aunque reconoció la importancia de que los trabajadores de la salud reciban capacitación permanente.
“Entiendo que es totalmente necesario que se capaciten, pero no se puede cerrar prácticamente el hospital. Debería hacerse de otra forma o escalonada, porque no se puede dejar de atender”, expresó.
El planteo apuntó especialmente a la decisión de utilizar sectores centrales del establecimiento para desarrollar las actividades, en lugar de buscar alternativas que permitieran mantener la atención habitual.
En ese sentido, también surgieron cuestionamientos sobre la posibilidad de realizar las jornadas en un salón externo, evitando que la capacitación interfiriera con la circulación de pacientes y el funcionamiento de servicios esenciales.
La polémica dejó planteado un interrogante sobre la planificación de este tipo de encuentros: cómo garantizar la formación y actualización de los profesionales sin afectar el acceso de la comunidad a la salud pública.
Mientras la Provincia puso el acento en la convocatoria y en la importancia de las jornadas, los reclamos recogidos por FM de la Costa reflejaron la otra cara del encuentro: pacientes que necesitaban atención y encontraron dificultades para acceder a los servicios habituales.
La controversia no estuvo centrada en la necesidad de capacitar al personal sanitario, sino en la modalidad elegida para hacerlo y en las consecuencias que esa decisión tuvo para quienes dependen del hospital público.