María Emilia Soria reunió al peronismo en Lamarque y llamó a organizarse para recuperar el gobierno de Río Negro en 2027
La intendenta de General Roca, María Emilia Soria, encabezó este sábado en Lamarque el acto provincial por el Día de la Lealtad Peronista, en un encuentro que reunió a militantes, dirigentes, intendentes, legisladores y concejales del justicialismo rionegrino.
La actividad se desarrolló en Rivadavia 346 y tuvo a Soria como principal oradora, en una jornada que combinó la conmemoración histórica del 17 de octubre de 1945 con definiciones políticas sobre el presente y el futuro del peronismo provincial.
Con la mirada puesta en las elecciones de 2027, la jefa comunal convocó a reorganizar el justicialismo, fortalecer la unidad y construir una propuesta de gobierno para Río Negro.
"La lealtad no se recuerda: se cumple", afirmó ante los presentes, al tiempo que pidió a la militancia redoblar los esfuerzos para recuperar protagonismo político en la provincia.
"La lealtad no es obediencia a una persona"
Durante su intervención, Soria agradeció el trabajo cotidiano de los militantes y propuso una reflexión sobre el significado de la lealtad dentro del movimiento justicialista.
Sostuvo que no debe entenderse solamente como un sentimiento, sino como una conducta que se expresa en las acciones, incluso en los momentos difíciles.
"No es lealtad a una persona. Eso se llama obediencia, y el peronismo nunca fue eso. Es lealtad a una causa, a los compañeros y, sobre todo, a la gente", manifestó.
Al recordar la movilización del 17 de octubre de 1945, señaló que los trabajadores salieron a defender los derechos que habían comenzado a conquistar y que aquella jornada representó la irrupción de sectores sociales que hasta entonces habían sido ignorados.
Para Soria, cada aniversario del Día de la Lealtad obliga al peronismo a preguntarse de qué lado se encuentra frente a las desigualdades y la defensa de los derechos sociales.
Críticas al Gobierno nacional
La intendenta también dedicó parte de su discurso a cuestionar las políticas económicas y sociales de la administración nacional.
Advirtió que las decisiones del Gobierno "golpean a los trabajadores, a los jubilados y a las familias que todos los días hacen un esfuerzo enorme para llegar a fin de mes".
"Para el justicialismo, el trabajo no es un costo que hay que reducir: es una fuente de dignidad", expresó.
En ese contexto, sostuvo que las consecuencias de las políticas nacionales se perciben en cada localidad rionegrina, desde los productores que trabajan en las chacras hasta los comerciantes y las familias que enfrentan dificultades para acceder a servicios esenciales.
Tres desafíos para el peronismo de cara a 2027
Uno de los momentos centrales del discurso estuvo dedicado a la estrategia política que, según Soria, deberá desarrollar el justicialismo para afrontar las próximas elecciones provinciales.
La intendenta planteó tres tareas fundamentales: volver a escuchar, volver a organizar y volver a convencer.
En primer lugar, pidió recuperar el contacto directo con los distintos sectores de la sociedad y reconocer las particularidades de cada región.
"Río Negro es enorme. El Alto Valle no es el Valle Medio, ni la Línea Sur es el Golfo", señaló, al reclamar mayor cercanía con productores, docentes, jóvenes y familias de toda la provincia.
En segundo término, convocó a fortalecer la organización partidaria y construir acuerdos que permitan superar las diferencias internas.
"La unidad no es negar las diferencias", sostuvo, y propuso trabajar "sin bajar banderas, pero con las puertas abiertas".
En ese sentido, recordó la experiencia electoral de 2011, cuando el justicialismo logró llegar al gobierno provincial mediante una construcción política conjunta.
Finalmente, remarcó que el peronismo deberá presentar propuestas concretas para recuperar la confianza del electorado.
"Nadie nos va a votar por la nostalgia. Tenemos que explicar qué provincia queremos", afirmó.
Una provincia con desarrollo en todas sus regiones
En materia de propuestas, Soria planteó la necesidad de avanzar hacia un modelo económico que contemple las distintas actividades productivas de Río Negro.
Se pronunció por una provincia que "no ponga todos los huevos en la misma canasta", donde la fruticultura, la pesca, el turismo y la energía puedan desarrollarse de manera complementaria.
También hizo hincapié en la importancia de evitar las desigualdades territoriales y garantizar oportunidades de crecimiento para todas las localidades, independientemente de su tamaño o ubicación geográfica.
Un mensaje a los jóvenes y a la militancia
La intendenta dedicó otro tramo de su intervención a las nuevas generaciones y a la necesidad de renovar la participación política.
"El peronismo no se hereda, se contagia: con el ejemplo, con la puerta abierta, con una invitación que no suene a sermón. Los jóvenes no son el futuro lejano, son parte del cambio, hoy", expresó.
Sobre el cierre, agradeció a quienes sostienen la actividad partidaria en cada localidad y reivindicó la memoria de las generaciones anteriores.
"A los que nos precedieron les debemos memoria, a los compañeros que caminan a nuestro lado, lealtad... y a los rionegrinos que todavía esperan una oportunidad, les debemos un futuro mejor", manifestó.
Finalmente, dejó una definición que sintetizó su mensaje político de cara al próximo año electoral:
"La lealtad no se recuerda: se cumple".
Y concluyó: "Vamos a trabajar por una provincia pujante, equilibrada, sin ciudades ni regiones postergadas".