(AUDIO) Bruno Pogliano advirtió sobre el cambio climático en El Bolsón y descartó que los incendios respondan a intereses inmobiliarios
El intendente de El Bolsón, Bruno Pogliano, descartó que detrás de los incendios forestales intencionales que castigaron a la región exista un interés vinculado con negocios inmobiliarios y sostuvo que esa hipótesis no encuentra lógica en lo ocurrido en el territorio, donde el fuego destruyó propiedades privadas, viviendas y espacios cuyo principal valor estaba justamente asociado al entorno natural.
En diálogo con FM DE LA COSTA, el jefe comunal realizó un extenso análisis sobre los cambios climáticos que observa en la región andina, el crecimiento del riesgo de incendios de interfase y las consecuencias de episodios extremos como el que sufrió El Bolsón durante el verano de 2025.
Pogliano habló desde su propia experiencia como vecino de la localidad y aseguró que las condiciones que históricamente caracterizaron a la zona se modificaron considerablemente.
"Yo soy tercera generación de El Bolsón y recuerdo siempre cuando era chico que mi padre comentaba que para conocer el viento había que ir a Bariloche", recordó.
Según explicó, esa característica dejó de ser habitual.
"En el último tiempo, y producto también del cambio climático y de todo lo que viene sucediendo, hay días de ráfagas fuertes de viento", señaló.
También mencionó otro cambio fácilmente perceptible para quienes llevan décadas viviendo en la Comarca Andina.
"A la noche nos poníamos la frasadita en enero para dormir; eso ha cambiado: menos lluvias, más sequías", describió.
El antecedente que marcó a El Bolsón
Las declaraciones tienen como telón de fondo la catástrofe que atravesó El Bolsón a partir del 30 de enero de 2025, cuando se inició un incendio de enorme magnitud en la zona de la Confluencia de los ríos Blanco y Azul y posteriormente avanzó sobre Mallín Ahogado, la Reserva Forestal Loma del Medio y el Área Natural Protegida Río Azul-Lago Escondido.
Un informe técnico del INTA determinó posteriormente que el incendio afectó 2.498 hectáreas en esos sectores, con severas consecuencias sobre la biodiversidad, unidades productivas e infraestructura. El fuego logró ser controlado recién el 6 de marzo y fue declarado extinguido el 30 de ese mes.
Durante los momentos más críticos, sin embargo, las estimaciones operativas llegaron a ubicar la superficie afectada en 3.392 hectáreas, mientras más de 150 personas trabajaban en tierra acompañadas por tres aviones hidrantes y tres helicópteros.
La dimensión humana fue todavía más dramática. Las autoridades provinciales informaron entonces que más de 120 viviendas resultaron afectadas en Mallín Ahogado, una zona rural donde conviven casas particulares, emprendimientos turísticos y producción agropecuaria.
El incendio también provocó una víctima fatal y obligó a evacuaciones masivas ante el avance de las llamas.
La intencionalidad y una discusión que todavía persiste
En aquellos días, el Gobierno de Río Negro sostuvo públicamente que el incendio había sido provocado de manera intencional. El gobernador Alberto Weretilneck llegó a definirlo como un "hecho intencional y delictivo", después de que en el lugar donde se habría iniciado el fuego se encontraran elementos que fueron incorporados a la investigación.
Es precisamente sobre la intencionalidad de los incendios que Pogliano volvió a hablar ahora con FM DE LA COSTA.
El intendente sostuvo que una parte importante de los incendios tiene origen humano, ya sea por acciones deliberadas o por negligencia, pero marcó una diferencia entre reconocer la intencionalidad y atribuirla automáticamente a intereses inmobiliarios.
Ante la consulta concreta sobre esa hipótesis, fue categórico.
"No hay forma que pueda tener valor una propiedad que se incendie, que pierda su valor ambiental, que es el valor más importante que tienen las propiedades en nuestro territorio; y además, que ya está en manos privadas", afirmó.
Pogliano puso como ejemplo justamente las características de los sectores alcanzados por las llamas.
"Lo que se quemó tiene que ver con viviendas y con propiedad privada que ya está en manos de una persona", explicó.
Y planteó: "¿Qué negocio inmobiliario puede tener un propietario que tenía un lugar hermoso y que después lo queman?".
Para el intendente, por lo tanto, la existencia de incendios intencionales no implica que exista detrás de ellos una maniobra para modificar el valor o la propiedad de las tierras.
"No logro entender cómo puede suceder"
Pogliano reconoció que resulta mucho más complejo establecer qué lleva a una persona a iniciar deliberadamente un incendio en un ambiente donde las llamas pueden propagarse en cuestión de minutos y alcanzar viviendas.
"Daño en primer lugar", respondió al ser consultado sobre cuáles podrían ser las motivaciones.
"No hay nada que pueda explicar qué pasa por la mente de una persona que inicia un incendio forestal o de interfaz", expresó.
El jefe comunal insistió en que, desde su perspectiva, resulta difícil encontrar una explicación racional.
"No logro entender cómo puede suceder algo de este tipo, pero que sucede es una realidad porque está demostrado y totalmente comprobada la intencionalidad", aseguró a FM DE LA COSTA.
La experiencia de 2025 mostró además hasta qué punto las condiciones meteorológicas pueden multiplicar rápidamente las consecuencias de un foco. El INTA destacó que aquel episodio se produjo en un escenario de temperaturas elevadas y fuertes vientos, condiciones que favorecieron que las llamas avanzaran hacia sectores de viviendas y chacras.
Más sequía, viento y riesgo de incendios de interfase
Para Pogliano, allí aparece uno de los grandes desafíos que enfrenta actualmente la región.
El crecimiento de las zonas pobladas dentro o en proximidades del bosque hace que un incendio forestal pueda convertirse rápidamente en un incendio de interfase, donde las llamas dejan de afectar exclusivamente vegetación y comienzan a avanzar sobre viviendas, emprendimientos e infraestructura.
El propio SPLIF define a su central de El Bolsón como una estructura dedicada tanto a la protección del bosque andino patagónico como de las zonas de interfase urbano-forestal de la Comarca, mediante tareas de combate, patrullaje, prevención y recuperación de áreas afectadas.
Durante el verano de 2026, además, volvieron a registrarse jornadas con niveles extremos de peligrosidad en El Bolsón y Bariloche debido a las altas temperaturas, el viento y la sequedad de la vegetación.
El refuerzo del SPLIF después de la catástrofe
Pogliano destacó en este sentido las inversiones realizadas por la Provincia para fortalecer la capacidad de respuesta ante nuevos incendios.
Uno de los cambios más importantes durante 2026 fue la incorporación de un helicóptero específico para combatir incendios forestales, presentado por el Gobierno provincial en enero.
La aeronave tiene capacidad para transportar hasta 17 brigadistas y efectuar descargas de hasta 4.500 litros de agua, permitiendo movilizar personal y atacar rápidamente incendios en sectores de difícil acceso.
También se incorporaron cámaras con inteligencia artificial y tecnología satelital para mejorar la detección temprana de columnas de humo y el monitoreo de posibles focos.
Para el intendente, disponer de medios aéreos y mayor equipamiento permitió mejorar sustancialmente los tiempos de reacción durante los focos registrados en 2026.
La cuestión resulta especialmente sensible en El Bolsón.
Después de la experiencia de 2025, un incendio ya no representa solamente una amenaza para el bosque: puede convertirse en pocos minutos en una emergencia sobre viviendas y sectores poblados.
Y mientras Pogliano reconoce que existen incendios provocados deliberadamente, rechaza una de las explicaciones que suele aparecer después de cada gran siniestro en la Patagonia.
Para el intendente, detrás de esos episodios puede existir la intención de provocar daño, pero no encuentra sustento en lo ocurrido en El Bolsón para vincularlos con un supuesto negocio inmobiliario sobre las tierras quemadas.