Legislativas03/10/2026

Proponen crear en Río Negro un programa para prevenir caídas en mayores de 60 años

Un proyecto ingresado a la Legislatura de Río Negro propone crear un Programa de Prevención de Caídas en Personas Mayores, destinado a reducir accidentes y lesiones entre quienes tengan 60 años o más, mediante controles preventivos, actividad física, campañas de concientización y medidas para hacer más seguros los hogares y espacios públicos.

La iniciativa fue presentada por la legisladora Ofelia Stupenengo y cuenta con el acompañamiento de Juan Martin, María Laura Frei y Juan Murillo Ongaro.

Uno de los argumentos centrales del proyecto es el peso que actualmente tiene este sector de la población en Río Negro. Según los fundamentos de la propuesta, la provincia cuenta con aproximadamente 137.000 personas mayores sobre una población estimada de 700.000 habitantes, lo que representaría más del 20% del total.

Frente a este escenario, los autores consideran necesario avanzar con políticas específicas que permitan anticiparse a las consecuencias sanitarias y sociales derivadas de las caídas.

Un accidente que puede cambiar la vida de una persona mayor

El proyecto advierte que una caída no debe ser considerada simplemente como una consecuencia inevitable del envejecimiento.

Por el contrario, sostiene que gran parte de estos episodios pueden prevenirse mediante la detección temprana de factores de riesgo y diferentes intervenciones.

Entre los fundamentos se cita a la Organización Mundial de la Salud (OMS), que identifica a las caídas como la segunda causa mundial de muerte por traumatismos involuntarios y advierte que las personas mayores presentan las tasas más elevadas de mortalidad por este motivo.

Además de fracturas y traumatismos, una caída puede provocar pérdida de movilidad, internaciones, disminución de la independencia y necesidad permanente o transitoria de cuidados.

El proyecto también pone el foco en el denominado "síndrome post caída": el temor a sufrir un nuevo accidente puede llevar a la persona a reducir sus movimientos y actividades cotidianas, favoreciendo el sedentarismo y el aislamiento social.

Ejercicio, equilibrio y controles preventivos

Si la propuesta se convierte en ley, el programa estará destinado a todas las personas de 60 años o más y su implementación quedará a cargo de la Secretaría de Políticas Públicas y Personas Mayores, o del organismo que en el futuro la reemplace.

Entre las acciones previstas aparecen campañas de información, educación y concientización destinadas no solamente a los adultos mayores, sino también a familiares, asistentes y cuidadores.

Las actividades deberán desarrollarse especialmente en centros de jubilados, residencias y otros espacios habitualmente utilizados por personas mayores.

Otro punto importante será promover el acceso a actividades físicas adaptadas, especialmente aquellas orientadas al fortalecimiento muscular y a mejorar el equilibrio, la movilidad y la marcha.

También se establece una coordinación con el Ministerio de Salud para implementar estrategias de detección y evaluación periódica de los factores que pueden aumentar las posibilidades de sufrir una caída.

Cuando sean detectadas situaciones de riesgo, se promoverá la orientación y eventual derivación de la persona hacia los servicios sanitarios correspondientes.

Viviendas más seguras

La iniciativa no se limita a cuestiones estrictamente médicas.

Uno de sus capítulos está dedicado a las condiciones de las viviendas, edificios públicos y espacios de uso común, debido a que determinados elementos cotidianos pueden convertirse en factores de riesgo.

Entre las recomendaciones previstas aparecen la instalación o adecuación de pasamanos y elementos de apoyo, utilización de superficies antideslizantes, mejor iluminación, eliminación o señalización de obstáculos y desniveles y adaptación de baños y escaleras.

Incluso se incorpora una disposición específica para las viviendas de adultos mayores en situación de vulnerabilidad.

En esos casos, la autoridad de aplicación deberá analizar la factibilidad de implementar mecanismos de asistencia o acuerdos entre organismos que permitan realizar modificaciones en las casas para reducir el peligro de accidentes.

Quieren saber cuántas internaciones y lesiones provocan las caídas

Otro aspecto novedoso del proyecto es la creación de información estadística específica.

El área de Estadísticas del Ministerio de Salud deberá recopilar y sistematizar periódicamente datos sobre lesiones, internaciones, discapacidades y otras consecuencias sanitarias vinculadas con caídas de personas mayores.

El objetivo será conocer la verdadera dimensión del problema en Río Negro, identificar sectores o situaciones de mayor riesgo y utilizar esos datos para diseñar y evaluar las políticas preventivas.

Stupenengo fundamentó la iniciativa en la necesidad de preservar la independencia de las personas a medida que envejecen y evitar consecuencias que, en muchos casos, pueden prevenirse.

"Garantizar condiciones que reduzcan el riesgo de caídas no sólo contribuye a prevenir lesiones y evitar consecuencias sanitarias evitables, sino que también permite proteger la autonomía, la independencia y la dignidad de las personas mayores", señala el proyecto presentado en la Legislatura.

La propuesta busca complementar las normas que actualmente existen en Río Negro para la protección de este sector de la población, pero incorporando específicamente la prevención de caídas como una política pública sanitaria.