Weretilneck proyecta el Cipolletti de los próximos 50 años y vuelve a exhibir su fuerte apuesta por esa ciudad

En el marco del 123° aniversario de Cipolletti, Weretilneck y el intendente Rodrigo Buteler presentaron una ambiciosa mirada de desarrollo que, según expresaron, pretende preparar a la ciudad para los próximos 50 años.

La presentación no pasó inadvertida por la magnitud de las obras, proyectos y gestiones enumeradas, pero también porque se produce en momentos en que distintas localidades rionegrinas reclaman inversiones para atender problemas de infraestructura mucho más inmediatos.

El propio Gobierno provincial definió a Cipolletti como una ciudad que necesita prepararse para una nueva etapa productiva mediante inversiones en agua, cloacas, conectividad y planificación urbana.

Agua y cloacas pensando en otros 100.000 habitantes

Uno de los datos más llamativos fue la escala con la que Provincia y Municipio proyectan el crecimiento cipoleño.

Buteler destacó las obras de agua potable impulsadas por el Gobierno provincial y las inversiones municipales en cloacas, señalando que cada una está proyectada para acompañar el crecimiento de otros 100.000 habitantes.

No se trata del único proyecto de saneamiento en marcha. En junio, Provincia y Municipio ya habían presentado el Sistema Cloacal Norte, destinado inicialmente a beneficiar a unos 12.000 vecinos y diseñado con una perspectiva de crecimiento para las próximas tres décadas.

Además, durante septiembre se abrieron ofertas para otra obra provincial de agua potable, con propuestas empresariales superiores a los 653 millones de pesos.

Una millonaria transformación vial

La apuesta por Cipolletti también tiene un fuerte componente vial.

Uno de los proyectos más importantes es la transformación integral de la avenida Perón, financiada con fondos de la CAF. La obra contempla una inversión superior a los 18.557 millones de pesos y un plazo de ejecución de 24 meses.

El propio Weretilneck la calificó recientemente como una de las obras viales más importantes de los últimos años o incluso décadas en la historia de Cipolletti.

A eso se suma el plan municipal de 700 cuadras de pavimento, que se ejecutará durante 2026 y 2027. Si bien en este caso la financiación es municipal, el Gobernador acompañó personalmente distintas instancias del proyecto y lo calificó como "histórico".

También aparecen en el horizonte la nueva circunvalación, obras de entubamiento y la provincialización de las rutas nacionales 22 y 151, decisión que Weretilneck relacionó directamente con el diseño del futuro sistema vial de la ciudad.

Hasta la Sorbona piensa en el futuro de Cipolletti

La planificación excede incluso las fronteras provinciales y nacionales.

Weretilneck destacó este viernes el acuerdo alcanzado en París con la Universidad de la Sorbona, destinado a trabajar sobre la planificación urbana de Cipolletti y el Alto Valle.

La Provincia ya había avanzado en esa dirección con la llegada del reconocido urbanista franco-colombiano Carlos Moreno, profesor de esa universidad y referente internacional del concepto de la "Ciudad de los 15 minutos".

También se informó sobre un acuerdo con la Agencia Francesa de Desarrollo para avanzar en un sistema integral de tratamiento de residuos urbanos para Cipolletti y la región del Alto Valle.

Y la pista que durante años esperó Viedma también irá a Cipolletti

En medio de semejante paquete de proyectos reapareció un dato que toca especialmente a Viedma.

Buteler incluyó entre las obras previstas para Cipolletti la futura pista sintética de atletismo.

No sería una pista más.

Como informó Noticias Río Negro esta semana, autoridades cipoleñas anunciaron que tendrá ocho carriles, equipamiento para diferentes disciplinas y homologación internacional, y aseguraron que será la primera pista sintética de atletismo de Río Negro.

El anuncio generó inevitablemente comparaciones con Viedma.

Durante más de dos décadas hubo proyectos, gestiones y anuncios para que la capital provincial contara con esa infraestructura. Sin embargo, la obra nunca llegó a concretarse y ahora la primera pista de esas características de la provincia se proyecta a casi 500 kilómetros de la capital.

El contraste resulta todavía más significativo porque la pista aparece ahora integrada al enorme esquema de infraestructura con el que Provincia y Municipio pretenden transformar Cipolletti.

La ciudad de Weretilneck

Hay además un componente político imposible de ignorar.

Cipolletti no es una ciudad más en la trayectoria de Alberto Weretilneck. Allí desarrolló buena parte de su carrera política: fue secretario de Gobierno municipal, luego intendente entre 2003 y 2011 y posteriormente inició su camino hacia la Gobernación. La propia biografía oficial del mandatario recuerda que se radicó en esa ciudad durante su adolescencia y allí formó su familia.

Actualmente mantiene una estrecha relación institucional y política con Rodrigo Buteler.

Durante el acto aniversario, Weretilneck volvió a elogiar públicamente al intendente, destacando su presencia en los barrios, la cercanía con los vecinos y su capacidad de diálogo con distintos sectores.

Mientras tanto, el discurso oficial ubica directamente a Cipolletti como un "motor estratégico en el desarrollo provincial", especialmente ante las oportunidades económicas que generan Vaca Muerta, el proyecto Vaca Muerta Sur y las futuras inversiones vinculadas al GNL.

Una apuesta que abre comparaciones

Que una de las principales ciudades rionegrinas planifique su crecimiento y reciba infraestructura no debería constituir, por sí mismo, motivo de cuestionamiento.

Pero la dimensión del paquete que Provincia y Municipio vienen desplegando en Cipolletti inevitablemente abre comparaciones con otras ciudades.

No se habla solamente de resolver demandas actuales: se proyectan servicios para 100.000 habitantes adicionales y se diseña una ciudad para los próximos 50 años, con financiamiento provincial, municipal e internacional, grandes obras viales, saneamiento, infraestructura deportiva, planificación urbana y asistencia de especialistas extranjeros.

En Viedma, mientras tanto, hasta una obra largamente prometida como la pista sintética de atletismo terminó cambiando de destino.

Cipolletti ya no parece estar pensando solamente en solucionar los problemas de hoy.

Con Weretilneck y Buteler, está planificando —y financiando— la ciudad que pretende ser dentro de medio siglo.