(AUDIO) Los descuentos por los paros desalientan la adhesión docente, advirtió UnTER Viedma
Durante la movilización frente a la Legislatura contra la libre elección de obra social, el secretario adjunto de la seccional, Paolo Etchepareborda, dijo a FM DE LA COSTA que muchos docentes comparten el reclamo, pero no pueden afrontar una nueva quita salarial. También defendió el carácter solidario del IPROSS y pidió resolver sus problemas de atención.
Los descuentos salariales por los días de paro se convirtieron en un obstáculo para la participación docente en las medidas de fuerza. Así lo planteó Paolo Etchepareborda, secretario adjunto de UnTER Viedma, durante una entrevista exclusiva con FM de la Costa en el marco de la protesta realizada frente a la Legislatura rionegrina.
“Hoy el tema de los descuentos de los días de paro hace que la mayoría de los compañeros decida no acatar una medida de fuerza, más allá de estar convencidos de la causa”, explicó. Según señaló, entre los docentes existe cansancio porque las quitas afectan sus ingresos y las protestas no muestran los resultados esperados.
Etchepareborda puso como ejemplo su propia situación: aseguró que adhirió a todos los paros por disciplina gremial, pero que el aumento salarial recibido no llegó a cubrir la mitad de lo descontado. “La mayoría evalúa que por un día de paro te descuentan $150.000 y a fin de mes tuviste un aumento de $50.000”, sostuvo. Los montos fueron expuestos por el dirigente como ejemplo de la evaluación que hacen los trabajadores.
Ante ese panorama, consideró necesario revisar las formas de protesta. “Tenemos que pensar alternativas de lucha y visibilización de los conflictos de otras maneras”, afirmó. También recordó que la seccional Viedma no había llevado una moción de paro al último Congreso Provincial, realizado en Villa Regina, aunque acató la resolución mayoritaria de disponer una medida de 48 horas.
La manifestación se desarrolló mientras la Legislatura trataba la reforma que habilita a los trabajadores estatales a elegir otra obra social. La iniciativa fue aprobada por mayoría ayer.
Etchepareborda cuestionó esa decisión porque, a su entender, pone en riesgo el principio solidario del IPROSS: el aporte de quienes no necesitan prestaciones en un momento determinado ayuda a financiar la atención de quienes sí las requieren. También sostuvo que el costo de una prepaga deja a la mayoría de los docentes con pocas posibilidades reales de cambiar de cobertura. Según los valores que mencionó, un docente aporta cerca de $100.000 al IPROSS, mientras que un plan individual básico de medicina prepaga rondaría entre $300.000 y $400.000.
La defensa de la obra social provincial, aclaró, no implica desconocer sus problemas. El dirigente enumeró demoras en las prestaciones, cobro de plus, baja cobertura de medicamentos y trámites extensos para acceder a prótesis u otros insumos necesarios para una cirugía.
Como alternativa para agilizar algunas gestiones, propuso reglamentar y aplicar el artículo 18 de la ley orgánica del IPROSS, que —según explicó— permitiría otorgar préstamos a afiliados para adquirir directamente determinados elementos de ortopedia. “Hay muchas cosas para mejorar en nuestra obra social”, concluyó, al insistir en que las soluciones deben atender esas fallas sin debilitar su sistema solidario.