Viedma15/09/2026

La universidad pública llevó sus clases a la Plaza Alsina: “Hay que resistir para mantenerla con vida”

Estudiantes, docentes y autoridades universitarias se movilizaron en Viedma para reclamar mayor presupuesto y una recomposición salarial. La decana del CURZA, Adriana Goicochea, alertó sobre la pérdida de profesionales y el impacto del desfinanciamiento en áreas sensibles

La comunidad universitaria de la Comarca trasladó este martes sus actividades académicas a la Plaza Alsina de Viedma, como parte del plan de lucha nacional por el presupuesto destinado a la educación superior y la recomposición salarial de docentes y trabajadores no docentes.

La jornada fue acompañada por el móvil de FM DE LA COSTA, que transmitió desde el espacio ubicado frente al edificio del Concejo Deliberante.

 

Estudiantes, docentes y autoridades de diferentes instituciones públicas instalaron aulas abiertas, laboratorios y un espacio de radio para mostrarle a la comunidad parte del trabajo que se desarrolla cotidianamente dentro de las casas de estudios.

La propuesta incluyó exposiciones sobre genética y ADN, actividades del Centro de Simulación del CURZA de la Universidad Nacional del Comahue, controles de presión arterial a los transeúntes y demostraciones prácticas relacionadas con la química de los alimentos.

El objetivo fue sacar la universidad a la calle, visibilizar su aporte científico y social y advertir sobre las consecuencias que tendría la continuidad de las restricciones presupuestarias.

El impacto sobre la ciencia y las becas

Durante la cobertura de FM DE LA COSTA, la decana del Centro Universitario Regional Zona Atlántica, Adriana Goicochea, realizó un diagnóstico de la situación económica que atraviesan las universidades nacionales.

La autoridad académica señaló que el incumplimiento de la Ley de Financiamiento afecta directamente el funcionamiento institucional y áreas especialmente sensibles para estudiantes, docentes e investigadores.

“El incumplimiento de la Ley de Financiamiento implica que el 20% que debe aportarse del presupuesto para el funcionamiento de la universidad en general todavía no ha sido aportado. Eso representa, sin duda, un impacto directo sobre cuestiones muy sensibles como ciencia y técnica o becas”, afirmó.

Goicochea sostuvo que el reclamo no se limita al sostenimiento de los edificios y los servicios, sino que abarca la continuidad de programas científicos, proyectos de investigación, becas y políticas destinadas a garantizar el acceso y la permanencia de los estudiantes.

“Tenemos que resistir”

Consultada sobre la posibilidad de sostener el funcionamiento universitario en este contexto, la decana recuperó una definición formulada por el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional.

“Tenemos que resistir para mantener con vida la universidad. Y también tenemos que pensar en todo lo que hay que reformar y resignificar de la universidad para estar siempre a tono con estos tiempos”, expresó.

En ese sentido, remarcó que la defensa presupuestaria debe complementarse con una discusión sobre el presente y el futuro de las instituciones educativas.

“La resistencia es uno de los aspectos y el otro es mantener la legitimidad, que es fundamental”, agregó.

Docentes que dejan la universidad

Otro de los problemas señalados por Goicochea fue la creciente pérdida de docentes y profesionales debido al deterioro salarial y a las mejores oportunidades laborales que encuentran en otros ámbitos públicos o privados.

La decana explicó que esta situación se presenta especialmente entre los ayudantes y quienes poseen profesiones con una fuerte demanda fuera del sistema universitario.

“Por un lado está el éxodo de los ayudantes que tienen posibilidades de encontrar trabajo en otros lugares; por ejemplo, los que tienen horas en la escuela secundaria, donde hay una elección de vida”, señaló.

También mencionó las dificultades para conservar a docentes vinculados con áreas profesionales de alta demanda.

“Por otro lado están los profesionales con carreras más cotizadas, como los informáticos, que tienen otras posibilidades fuera de la universidad”, indicó.

Goicochea advirtió que la pérdida no solamente afecta la cantidad de docentes disponibles, sino también el proceso de formación académica construido durante años.

“El sentido de la universidad es que el docente haga su carrera académica, que implica años de formación, y ese tiempo es el que vemos que se va deteriorando”, lamentó.

Acompañamiento de organismos de derechos humanos

La convocatoria recibió la adhesión de la Asociación de Familiares y Víctimas del Terrorismo de Estado y de la agrupación Costureros de Memoria.

Durante las intervenciones realizadas mediante el micrófono abierto, representantes de estos espacios resaltaron el carácter inclusivo de la universidad pública y su importancia para garantizar la igualdad de oportunidades.

“Las universidades están habitadas por estudiantes que llegamos de distintos barrios, de distintas ciudades y sectores sociales, con expectativas, sueños y derechos”, manifestaron.

También rechazaron que el acceso a la educación superior pueda ser considerado un privilegio.

“Tener universidades desfinanciadas, con presupuestos que no llegan, no son una promesa ni un privilegio, son derechos”, expresaron.

La jornada concluyó cerca del mediodía con intervenciones de referentes docentes y sindicales en el centro de la Plaza Alsina.

Los participantes reafirmaron la continuidad de las acciones de visibilización y protesta en la Comarca, en defensa del presupuesto, los salarios y el funcionamiento de la universidad pública.