Viedma12/09/2026

(AUDIO) Riesgo de zoonosis tras lluvias intensas: Expertos advierten sobre la "contaminación invisible" y la importancia de la prevención

En una entrevista brindada a FM de la Costa, la bióloga e investigadora del CONICET, Marina Winter, analizó los peligros sanitarios derivados de los eventos climáticos extremos. Destacó cómo el agua de lluvia, al mezclarse con residuos y desechos cloacales, potencia la transmisión de enfermedades entre animales y humanos

Tras la realización -en mayo pasado- del segundo conversatorio sobre "Qué hacer ante eventos de lluvias intensas", organizado por la licenciatura en Ciencias del Ambiente de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el bloque Patria y Futuro del Concejo Deliberante de Viedma, la licenciada Marina Winter compartió las principales conclusiones y alertas para la comunidad.

El cambio climático y los eventos extremos

Winter, quien también es docente en la UNRN, señaló que, si bien no es especialista en clima, la tendencia global y las investigaciones indican un aumento de eventos extremos. En la región, esto se manifiesta principalmente en un incremento de las precipitaciones concentradas en cortos periodos de tiempo, un fenómeno que, según la bióloga, "no es útil" y nos encuentra a menudo sin la preparación adecuada.

Zoonosis: el peligro que viaja en el agua

El foco de la investigación de Winter son las zoonosis, definidas como enfermedades comunes que se transmiten entre animales y personas, ya sean causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos.

La especialista explicó que las lluvias intensas facilitan la transmisión de estos organismos, ya que el agua actúa como su principal vehículo. El riesgo no radica en el agua de lluvia en sí cuando cae, sino en lo que sucede apenas toca el suelo: "Ni bien toca el suelo, ya se empieza a mezclar todo y se puede desparramar", advirtió.

 

Este fenómeno se agrava cuando el agua de lluvia se junta con:

  • Desbordes cloacales: Provenientes de caños rotos o saturación del sistema.
  • Materia fecal animal: Excrementos que pueden portar patógenos afectando a las personas.

Vectores: Mosquitos, roedores y la gestión de residuos

La proliferación de fauna nociva es otra consecuencia directa. Winter subrayó que, aunque el mosquito adulto es el que pica, estos son insectos acuáticos que requieren obligatoriamente de agua para desarrollarse. Si bien actualmente las bajas temperaturas frenan su ciclo, eventos de lluvia extrema en épocas más cálidas —como ocurrió en marzo pasado— generan el escenario ideal de agua estancada y temperatura para su explosión demográfica.

Asimismo, vinculó la problemática con la gestión de residuos. La acumulación de basura en el suelo no solo impide que el agua escurra correctamente, sino que atrae a roedores. Estos animales son transmisores de múltiples enfermedades a través de su orina y heces, representando un riesgo mayor en ciudades como Viedma, donde la frontera entre lo urbano y lo silvestre es difusa y el contacto con animales de todo tipo es frecuente.

Recomendaciones y prevención en el hogar

Para Winter, la información es la herramienta de prevención más económica y efectiva. Debido a que se trata de microorganismos invisibles al ojo humano, la principal recomendación es evitar la exposición al agua estancada tras una tormenta.

En el ámbito doméstico, sugirió:

  1. Nivelar los patios: Evitar depresiones donde se acumule agua.
  2. Rellenar con tierra: Secar focos de acumulación de forma manual si el agua no escurre.
  3. Conocer el terreno: Winter explicó que Viedma, aunque parece llana, tiene inclinaciones de hasta 3 metros. Esto significa que el agua que llega a un patio puede provenir de otras cuadras, trayendo consigo contaminantes o desechos cloacales de zonas lejanas.

El rol de la ciencia y la investigación local

En relación a enfermedades como el Hantavirus o el COVID-19, la investigadora enfatizó que el riesgo aumenta por el "cambio global", que incluye el constante movimiento de personas y el contacto creciente con ámbitos silvestres.

Finalmente, destacó la importancia de mantener líneas de investigación locales y continuas. "Lo que ocurre acá en Argentina no es lo mismo que ocurre en otras partes del mundo", afirmó, señalando que los virus —como el Hanta— tienen variantes con distintos niveles de contagiosidad que son dinámicos y requieren monitoreo constante.

La Universidad Nacional de Río Negro permanece a disposición de la comunidad para continuar brindando estos espacios de información y charlas técnicas ante el interés de la ciudadanía.