Productores frutícolas, tractoristas y trabajadores rurales participaron en General Roca de una capacitación destinada a fortalecer los conocimientos y las buenas prácticas relacionadas con el empleo de pulverizadoras en las chacras.
La propuesta, denominada “Calibración de pulverizadoras para la fruticultura”, fue organizada conjuntamente por la Unidad de Servicios para el Empleo y la Producción (USEP) del Municipio de Roca, el INTA, la Cámara de Productores Agrícolas de Roca y el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE).
La jornada se desarrolló en la Estación Experimental Agropecuaria Alto Valle del INTA y estuvo a cargo del ingeniero agrónomo Alejo Gutiérrez Franco. En total participaron 24 personas vinculadas con la actividad frutícola.
Seguridad y manipulación de productos
La capacitación combinó contenidos teóricos y ejercicios prácticos. Uno de los ejes centrales fue la protección de las personas encargadas de realizar las aplicaciones, con indicaciones sobre seguridad laboral y utilización de los elementos de protección personal.
También se abordaron la manipulación responsable de plaguicidas, la correcta interpretación de las etiquetas y las condiciones que deben cumplirse para almacenar esta clase de productos.
Otro de los temas desarrollados fue la gestión de los envases vacíos, cuya disposición debe efectuarse de manera adecuada para prevenir riesgos para las personas y evitar posibles daños ambientales.
Revisión y calibración de los equipos
Durante la parte técnica, los asistentes recibieron información sobre el funcionamiento del tractor y su toma de potencia, además de las características de los distintos tipos de pulverizadoras utilizados en la fruticultura.
El capacitador explicó cómo se forman las gotas y de qué manera las condiciones ambientales pueden afectar una aplicación. Asimismo, se trabajó sobre la inspección y calibración de los equipos, la colocación de las mangueras y la regulación de las tasas de aplicación.
La iniciativa buscó brindar herramientas concretas para mejorar la seguridad de los trabajadores rurales, promover el uso responsable de productos fitosanitarios y lograr aplicaciones más eficientes y seguras durante las tareas desarrolladas en las chacras de la región.