(AUDIO) El Paseo del Bicentenario comienza a transformarse en un pequeño bosque urbano
El tradicional Paseo del Bicentenario, ubicado en los jardines del Ministerio de Economía de Río Negro, comenzó a transitar una nueva etapa con la implantación de árboles, arbustos y plantas herbáceas. La intervención apunta a revitalizar uno de los espacios verdes más conocidos y concurridos de Viedma y convertirlo, progresivamente, en un pequeño bosque urbano.
Las tareas se pusieron en marcha este lunes mediante un trabajo conjunto entre organismos públicos, instituciones académicas, colegios profesionales y organizaciones civiles que integran la Mesa de Trabajo Interinstitucional de Arbolado de Viedma.
En diálogo con FM DE LA COSTA (www.fmdelacosta999.com.ar), desde ese espacio explicaron que la iniciativa no consiste únicamente en plantar nuevos ejemplares, sino que responde a una planificación paisajística elaborada y consensuada durante los últimos meses.
“Lo que buscamos es que a futuro se consolide como un pequeño bosque urbano”, señalaron durante la entrevista, al destacar que la intención es preservar y ampliar la masa arbórea existente, pero también ordenar las nuevas incorporaciones de acuerdo con las características de cada sector.
La propuesta fue articulada con autoridades del Ministerio de Hacienda y del Municipio de Viedma. En la primera jornada participaron profesionales y trabajadores del INTA, el Colegio de Arquitectos, organismos provinciales y diferentes entidades civiles.
Carlos Larrañaga, representante de la Fundación Amigos del Árbol y la Tierra, destacó que la iniciativa busca reestructurar el arbolado público que fue afectado previamente por refacciones en el Parque del Bicentenario.
Por su parte, Marilyn Graciano, técnica en producción agropecuaria y especialista en diseño de parques y jardines, explicó que el proyecto se planificó de manera estratégica eligiendo especies nativas de Argentina que se adapten a las condiciones del suelo y el clima.
Según Graciano, la selección de especies, que incluye jacarandás, liquidámbares y tilos, busca generar un espacio armonioso para las familias con floraciones dinámicas durante todo el año, además de considerar factores como la sombra en verano y el aprovechamiento de la luz solar en invierno.
Sombra, colores y nuevas visuales
El diseño contempla la combinación de árboles, arbustos y herbáceas para generar una composición armónica, capaz de ofrecer sombra durante el verano y diferentes colores, aromas y puntos de interés a lo largo de las estaciones.
Los especialistas remarcaron que las especies fueron elegidas teniendo en cuenta su capacidad de adaptación al clima local, las necesidades de mantenimiento y su compatibilidad con la vegetación que ya se encuentra en los jardines.
“Se seleccionaron especies de bajo mantenimiento, pero con un alto valor ornamental”, explicaron. La intención es que cada ejemplar cumpla una función específica dentro del conjunto, ya sea aportando sombra estacional, floraciones destacadas, aromas o diferentes tonalidades.
Uno de los objetivos centrales será mejorar el ingreso principal por la avenida Villarino, donde se pretende generar “un impacto visual más contundente”. También se incorporarán especies nativas de la Argentina para fortalecer la identidad paisajística del paseo.
La intervención busca, además, que las personas que atraviesan diariamente el lugar encuentren un espacio más agradable, con diversas perspectivas visuales y sectores que cambien su apariencia según la época del año.
Las especies elegidas
Entre los árboles implantados durante la jornada y los que continuarán incorporándose en los próximos días se encuentran tilos, sauces criollos, lapachos rosados, liquidámbar, arces palmatum y ceibos.
A ellos se sumarán ejemplares de formios verdes, formios variegados y azareros enanos, además de macizos herbáceos de distintas variedades.
Estas plantas de menor porte permitirán completar la estructura baja del diseño, recuperar sectores degradados y brindar continuidad al paisaje. No se trata, por lo tanto, de colocar ejemplares de manera aislada, sino de construir una composición integral y sostenible.
“Queremos que árboles, arbustos y herbáceas se integren y formen una composición que ofrezca sombra, puntos focales y distintas visuales atractivas durante todo el año”, indicaron desde la Mesa Interinstitucional.
El proyecto también tiene en cuenta el crecimiento futuro de cada especie, la convivencia entre los diferentes ejemplares y las condiciones de suelo, riego y exposición solar de los distintos sectores.
Un espacio histórico de Viedma
Los jardines del Ministerio de Economía constituyen desde hace décadas uno de los espacios verdes más reconocidos de la capital rionegrina. Su ubicación estratégica, próxima a la Costanera y a diferentes dependencias públicas, hace que diariamente sea atravesado y utilizado por una importante cantidad de vecinos.
Precisamente por su valor histórico y social, la intervención fue pensada como una puesta en valor que respete la vegetación existente y, al mismo tiempo, amplíe la masa arbórea.
Desde la Mesa señalaron que el desafío es avanzar con una mirada a largo plazo. Los resultados más importantes no serán inmediatos, debido a que los nuevos árboles necesitarán varios años para desarrollarse y alcanzar el porte previsto.
Sin embargo, los arbustos, las herbáceas y los ejemplares de crecimiento más rápido permitirán que los primeros cambios comiencen a apreciarse mucho antes.
La finalidad es consolidar un paisaje “estético, funcional y sostenible”, capaz de brindar beneficios ambientales y mejorar la experiencia de quienes utilizan o atraviesan el paseo.
Una planificación participativa
La Mesa de Trabajo Interinstitucional de Arbolado de Viedma es coordinada por la Defensoría del Pueblo local y reúne a organismos públicos, instituciones educativas, especialistas y entidades vinculadas con el ambiente y el paisaje urbano.
Está integrada por áreas técnicas de la Municipalidad de Viedma, entre ellas la Secretaría de Servicios, Espacios Públicos y Ambiente; el Concejo Deliberante; la Universidad Nacional de Río Negro; la Universidad Nacional del Comahue; el INTA; el Departamento Provincial de Aguas; el Vivero Provincial; el Colegio de Arquitectos y la Asociación Amigos del Árbol.
La participación de instituciones con conocimientos en agronomía, arquitectura, paisajismo, ambiente y manejo del agua permitió analizar el proyecto desde diferentes perspectivas.
La intervención del Paseo del Bicentenario aparece así como una de las primeras expresiones concretas de ese trabajo colectivo y como una experiencia que podría servir de referencia para otras áreas verdes de la ciudad.
Mientras continúa la incorporación de ejemplares, el objetivo compartido es que los históricos jardines recuperen protagonismo y se transformen gradualmente en un espacio con mayor sombra, biodiversidad y calidad paisajística para toda la comunidad.