Un periodista denunció penalmente al intendente de Viedma tras un tenso episodio en una pizzería de Patagones
El periodista Luciano Barroso denunció haber sido increpado e insultado por el intendente de Viedma, Marcos Castro, y algunos de sus familiares durante la noche del viernes en un establecimiento gastronómico de Carmen de Patagones. Según aseguró, después del episodio presentó una denuncia penal contra el jefe comunal.
El hecho habría ocurrido en una reconocida pizzería maragata que se encontraba colmada de clientes. Barroso, quien sería habitué del lugar, se sentó cerca de la mesa ocupada por Castro, su pareja, el cuñado del intendente —Nicolás Bambaci— y otros familiares, debido a que no quedaban otros espacios disponibles.
De acuerdo con el relato del periodista, desde esa mesa comenzaron a escucharse comentarios e insultos dirigidos hacia él. La situación habría escalado cuando el grupo se disponía a retirarse, luego de abonar la cena.
Barroso sostuvo que Bambaci se acercó y le recriminó que debía “chequear la información”, en referencia a publicaciones periodísticas relacionadas con la gestión municipal de Viedma. Afirmó que el intercambio estuvo acompañado por insultos y que también intervino la pareja del intendente.
Según su versión, Castro se aproximó posteriormente para increparlo y debió ser contenido por otras personas. El periodista aseguró que el jefe comunal continuó insultándolo a la distancia.
LUCIANO BARROSO
La versión de los testigos: "No escribas boludeces"
Testigos presentes en el establecimiento señalaron que durante la cena existió un clima de tensión por la cercanía entre ambas mesas. Según esas versiones, el momento de mayor conflictividad se produjo cuando el cuñado del intendente habría dirigido unas palabras al periodista antes de retirarse, entre ellas la frase "no escribas boludeces".
A partir de allí se habrían escuchado insultos en voz alta. Castro y sus familiares salieron del comercio y permanecieron durante algunos minutos en la puerta, donde posteriormente dialogaron con el propietario del establecimiento.
Barroso interpretó que el grupo permanecía afuera esperándolo y afirmó que el dueño del local tuvo que pedirles que se retiraran.
El origen del conflicto
El periodista vinculó el episodio con diferentes publicaciones realizadas sobre la administración municipal de Viedma. Entre ellas mencionó la contratación de baños modulares y los cuestionamientos surgidos por la presunta vinculación familiar entre Bambaci y una de las firmas que participó del proceso.
Ese tema es investigado por el Tribunal de Cuentas municipal y también originó pedidos de informes y presentaciones políticas. Barroso remarcó que se limitó a difundir información de interés público y reivindicó el derecho a ejercer la libertad de expresión.
“Yo solo conté y seguiré contando lo que pasa, le pese a quien le pese. Estamos en democracia y el ejercicio de la libertad de expresión se respeta a rajatabla”, expresó.
El comunicador afirmó que no se trató de una situación aislada y aseguró haber sufrido anteriormente presiones y amenazas relacionadas con su actividad profesional.
“Basta de amenazas. Basta de amedrentar a la prensa”, reclamó, al tiempo que invitó públicamente a Castro a explicar lo ocurrido.
Hasta el momento no trascendió públicamente la versión del intendente de Viedma ni de las demás personas mencionadas. Su testimonio será necesario para conocer su interpretación del episodio y completar las circunstancias del enfrentamiento denunciado.