Caso Oscar Veloso: el fuego se inició junto a su cama y hallaron una mancha compatible con hidrocarburos
La investigación por la muerte de Oscar Veloso sumó nuevos elementos que refuerzan la hipótesis de que el incendio ocurrido en su vivienda del barrio Zatti de Viedma habría sido intencional.
Durante una audiencia realizada este martes, el juez de Garantías Guillermo González Sacco dispuso que la sobrina de la víctima, imputada por el delito de homicidio, continúe detenida preventivamente durante un mes más.
La decisión fue adoptada a pedido de la fiscal Mariana Giammona, quien sostuvo que permanecen vigentes los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación. La Defensa Pública se opuso y propuso reemplazar el encierro por medidas menos gravosas.
El magistrado finalmente mantuvo la prisión preventiva, aunque solamente por 30 días, plazo durante el cual la Fiscalía deberá agilizar las pericias y diligencias que todavía se encuentran pendientes.
El fuego comenzó junto a la cama
Uno de los principales elementos expuestos durante la audiencia fue el informe elaborado por un especialista de la Oficina de Investigaciones de Siniestros Ígneos, con sede en Bariloche.
El bombero especializado viajó hasta Viedma para realizar una inspección técnica exhaustiva de la vivienda y analizar las características del incendio, las temperaturas alcanzadas, la velocidad de propagación y la energía liberada durante la combustión.
De acuerdo con lo informado por la Fiscalía, la pericia descartó que el fuego se hubiera originado por una falla en las instalaciones eléctricas o de gas.
El especialista estableció además que la mayor concentración del incendio estuvo en las inmediaciones de la cama donde se encontraba Veloso. Más concretamente, situó el punto de origen en el sector de los pies.
Durante la inspección también fue detectada una mancha tornasolada, compatible en principio con residuos aceitosos o hidrocarburos. Para la acusación, este hallazgo fortalece la hipótesis de que el incendio fue provocado deliberadamente.
Sin embargo, todavía resta conocer el resultado del análisis de laboratorio que permitirá determinar cuál era la sustancia encontrada y si efectivamente fue utilizada para iniciar el fuego.
Cámaras, llamadas y teléfonos secuestrados
La investigación también cuenta con imágenes tomadas por cámaras de seguridad que ubicarían a la imputada en las inmediaciones de la vivienda, los registros de llamadas realizadas al servicio de emergencias 911 y diferentes declaraciones testimoniales.
Además, fueron entrevistados vecinos, personas que prestaban cuidados domiciliarios y referentes que aportaron información sobre la situación de vulnerabilidad en la que se encontraba Veloso. Esos datos se complementaron con la historia clínica de la víctima en el Hospital Artémides Zatti.
Todavía están pendientes los resultados de los teléfonos secuestrados y el informe definitivo sobre la sustancia encontrada en el inmueble.
La Fiscalía anticipó, asimismo, que intervendrá la Unidad Operativa y que se realizará una reconstrucción virtual de lo ocurrido.
“El análisis integral de toda la evidencia reunida permite mantener la hipótesis inicial respecto de la responsabilidad atribuida a la imputada, vinculándola con un conflicto previo que mantenía con la víctima, quien era su tío”, afirmó Giammona.
Las medidas judiciales que habrían sido incumplidas
Otro aspecto incorporado para justificar la continuidad de la detención fue la existencia de medidas de prohibición de acercamiento y contacto que habían sido dictadas previamente por el Juzgado de Familia.
Según expuso la fiscal, esas restricciones habrían sido incumplidas por la acusada. Este antecedente fue considerado como uno de los elementos para sostener que, en caso de recuperar la libertad, podría entorpecer la investigación.
Este punto vuelve a colocar bajo análisis las intervenciones estatales anteriores al crimen. Como informó oportunamente Noticias Río Negro, Mario Delgado, amigo íntimo de Veloso y una de las personas que lo asistía diariamente, había denunciado que la víctima atravesaba una convivencia violenta y que las medidas adoptadas para protegerla no habían resultado efectivas.
Delgado aseguró entonces en FM DE LA COSTA que existían denuncias previas, restricciones de acercamiento presuntamente incumplidas y un pedido para que Veloso contara con un botón antipánico.
Según su testimonio, el dispositivo no llegó a quedar en manos de la víctima. El hombre sostuvo que Veloso terminó firmando un documento para desistir de recibirlo luego de que le advirtieran sobre posibles dificultades para conservarlo cargado o evitar que se dañara.
“Eso le hubiese salvado la vida esa misma noche”, había afirmado Delgado, quien calificó lo ocurrido como un “final anunciado” y cuestionó la falta de protección brindada a su amigo.
La Defensa planteó otra posible causa
La defensora oficial María Paz Álvarez rechazó el pedido de la Fiscalía y sostuvo que no se demostraron riesgos procesales suficientes para mantener a la imputada privada de su libertad.
Argumentó que la acusación penal, por sí sola, no justifica la prisión preventiva y advirtió que prolongar la detención podría afectar el principio de inocencia.
También señaló que el informe de Bomberos es preliminar y que todavía debe conocerse la versión definitiva. De acuerdo con la Defensa, el documento no concluye de manera terminante que el incendio haya sido provocado.
Álvarez sostuvo además que dentro de la vivienda había un santuario con velas, circunstancia que, según su teoría, podría explicar el inicio accidental del fuego y no habría sido contemplada suficientemente en la evaluación preliminar.
La defensora ofreció un domicilio donde la mujer podría permanecer y solicitó que se aplicaran medidas alternativas, como la colocación de un dispositivo de monitoreo satelital y nuevas prohibiciones de contacto y acercamiento.
Pese a esos argumentos, el juez resolvió que la imputada continúe detenida. No obstante, limitó la prórroga a un mes y ordenó que durante ese período se aceleren las medidas necesarias para completar la investigación.
La mujer permanece imputada y, mientras no exista una sentencia firme, conserva su estado jurídico de inocencia.