Gremiales22/06/2026

(AUDIO) UPCN rechaza el control facial en Río Negro y denuncia prioridades "contradictorias" en el gasto público

La dirigente de UPCN cuestionó las prioridades del Gobierno provincial, advirtió sobre riesgos en el uso de datos biométricos y denunció el deterioro salarial y laboral de los trabajadores estatales.

En una entrevista con FM DE LA COSTA (www.fmdelacosta999.com.ar), la secretaria gremial de UPCN Río Negro, Mónica Miranda, expresó el firme rechazo del sindicato a la implementación de sistemas de reconocimiento facial para el control de los trabajadores estatales.

Durante el diálogo, la dirigente calificó la medida como un gasto innecesario y millonario, al tiempo que fundamentó por qué el gremio ha decidido dejar de asistir a las reuniones del Consejo de la Función Pública.

Un sistema redundante y costoso

Miranda fue tajante al señalar que ya existen mecanismos eficaces para monitorear la asistencia. Según explicó, desde hace años funciona un registro por huella digital que está totalmente digitalizado, sumado al control que realizan las áreas de recursos humanos en cada organismo.

Para UPCN, la instalación de estos dispositivos —que ya comenzó como prueba piloto en el hospital de San Antonio Oeste— representa una inversión injustificada. "Creemos que tiene que haber un sentido de prioridad en cuanto a qué se hace con los recursos públicos", afirmó Miranda, calificando la situación como "contradictoria" frente a la realidad que viven los centros de salud.

El reclamo por las prioridades: "Sueldos de hambre e insumos faltantes"

Desde el gremio sostienen que los fondos destinados a esta tecnología deberían redirigirse a cubrir necesidades críticas del sistema sanitario. Miranda denunció que los trabajadores hospitalarios perciben "sueldos de hambre" y que existe una grave falta de insumos, medicamentos para guardias y profesionales que no aceptan los cargos debido a los bajos salarios. Además, mencionó que mucha aparatología está obsoleta o rota por falta de presupuesto para reparaciones.

La dirigente también advirtió sobre la protección de datos biométricos, señalando que no se está informando debidamente a los empleados sobre el resguardo de su privacidad ni solicitando el consentimiento que exige la ley para el uso de reconocimiento facial.

Ruptura con la Mesa de la Función Pública

Respecto a la relación con el Ejecutivo provincial, Miranda explicó que UPCN decidió no participar en las últimas reuniones del Consejo de la Función Pública porque consideran que el espacio ha sido "desnaturalizado".

El gremio sostiene que las ofertas salariales son pactadas de antemano con el otro sindicato (ATE) antes de las reuniones formales, eliminando cualquier posibilidad de discusión real. "Para ir a un lugar donde ya está todo arreglado, preferimos salir a conversar con nuestros afiliados", sentenció la secretaria gremial, quien describió una situación de "servidumbre por endeudamiento" en muchos trabajadores públicos debido al deterioro de su poder adquisitivo.

Un escalafón "obsoleto" y cargos "a dedo"

Finalmente, la entrevista abordó la crisis estructural del empleo público en la provincia. Miranda calificó el actual escalafón como "obsoleto" y "achatado", señalando que, debido a la suma de montos fijos y sumas "en negro", un trabajador de categoría 1 percibe casi lo mismo que uno de categoría 15.

A esto se suma la problemática de las vacantes. La dirigente denunció que los puestos que quedan libres por renuncias o jubilaciones no se cubren mediante concursos, sino que en muchos casos se asignan "a dedo", se cubren con traslados arbitrarios o simplemente quedan vacantes, lo que contribuye al déficit de personal en áreas sensibles como la salud.

"El trabajador público ya no tiene plata para gastar en la ciudad, gasta en lo mínimo indispensable que es la comida", concluyó Miranda, vinculando el empobrecimiento del sector estatal con el deterioro económico general de ciudades como Viedma.