Tortoriello crece en las encuestas, pero sigue siendo uno de los candidatos menos conocidos para 2027
Algunos analistas sostienen que el exintendente de Cipolletti tiene hoy una ventaja y una desventaja al mismo tiempo.
Por un lado, se beneficia del crecimiento de La Libertad Avanza en Río Negro y aparece como uno de los principales referentes opositores con aspiraciones a la Gobernación.
Pero por otro, su nivel de instalación provincial todavía está lejos del que tienen dirigentes con décadas de presencia en la política rionegrina como Weretilneck, Soria o incluso Pesatti.
Mientras que en el Alto Valle su figura es ampliamente conocida por su paso por la intendencia de Cipolletti y luego por el Congreso Nacional, en otras regiones de la provincia su nivel de conocimiento sigue siendo considerablemente menor.
Esa situación genera un escenario particular: Tortoriello aparece bien posicionado en las mediciones donde se evalúa su imagen, pero al mismo tiempo enfrenta el desafío de transformarse en una figura verdaderamente provincial de cara a 2027.
En términos electorales, varios consultores coinciden en que su principal desafío no es mejorar su valoración, sino aumentar su nivel de conocimiento entre los votantes de la Zona Atlántica, la Región Sur y parte de la Cordillera.
La incógnita es si el crecimiento de La Libertad Avanza alcanzará para impulsar su candidatura o si necesitará construir una identidad propia que trascienda el fenómeno nacional encabezado por Javier Milei.
Con un oficialismo que muestra signos de desgaste y una demanda de cambio que supera el 70% en algunos sondeos, Tortoriello parece tener una oportunidad histórica. Sin embargo, para capitalizarla deberá resolver una cuestión clave: dejar de ser un dirigente fuerte en Cipolletti para convertirse en un candidato conocido en toda la provincia.