Reclamo histórico por las cloacas en barrios Fonavi de Viedma: vecinos celebran obras tras años de desbordes
Los históricos problemas cloacales en los barrios Fonavi de Viedma volvieron a quedar en el centro de la escena luego de que vecinos del barrio Ceferino confirmaran el inicio de trabajos destinados a solucionar desbordes que afectan desde hace años a distintos sectores habitacionales de la capital rionegrina.
A través de un comunicado difundido en las últimas horas, vecinos de Alvear 1776 destacaron el comienzo de una obra que contempla el reemplazo de tres cámaras sépticas y cañerías nuevas, con el objetivo de terminar con los permanentes inconvenientes cloacales que sufría el sector.
“Nuestro barrio empieza a ser escuchado”, expresaron desde el barrio Ceferino, al tiempo que señalaron que los trabajos se concretan mediante una articulación entre la Municipalidad de Viedma y Aguas Rionegrinas.
Los vecinos remarcaron además que los desbordes eran una problemática constante y agradecieron “la paciencia y comprensión” de quienes convivieron durante años con malos olores, derrames y complicaciones sanitarias derivadas del deficiente funcionamiento del sistema cloacal.
La situación de los barrios Fonavi no es nueva en Viedma. Desde hace tiempo, distintos complejos habitacionales construidos décadas atrás presentan serias deficiencias en materia de agua y cloacas, producto del deterioro de instalaciones antiguas y del crecimiento poblacional que terminó sobreexigiendo sistemas que quedaron obsoletos.
Justamente, días atrás el tema había sido llevado nuevamente al debate público por parte de la oposición viedmense. La concejal Vanessa Cacho Devincenzi propuso la conformación de un equipo técnico específico para abordar la problemática estructural de agua y cloacas en los barrios Fonavi de la ciudad, advirtiendo sobre la necesidad de avanzar en soluciones integrales y no solamente reparaciones parciales.
En ese contexto, vecinos consideran que el inicio de estas obras representa una primera respuesta concreta a un reclamo histórico que durante años se reiteró sin soluciones definitivas.
“Seguimos avanzando a pasos cortos, pero firmes. Nos queda mucho camino por recorrer, pero no vamos a dejar de luchar porque merecemos un barrio mejor para vivir”, señalaron desde el sector.