El STJ confirmó la condena a dos policías de Luis Beltrán por vejaciones contra dos menores de edad
El Superior Tribunal de Justicia confirmó las condenas de prisión e inhabilitación a dos efectivos policiales que cometieron vejaciones contra dos adolescentes que estaban detenidos en una comisaría de Luis Beltrán.
Con voto rector de la jueza Adriana Zaratiegui y adhesión de sus pares Ricardo Apcarian y Enrique Mansilla, el STJ declaró "mal concedidos" los recursos de casación que habían interpuesto los abogados defensores Gerardo José Tejeda y Enrique Alfredo Constante contra las condenas dictadas el 6 de mayo de 2016 por la Cámara Criminal Segunda de Roca. Aquel fallo impuso a los policías Oscar Ariel López y Johana Cecilia Berthe la pena de 2 años de prisión de ejecución condicional e inhabilitación especial por el doble del tiempo para cumplir funciones policiales, por ser "autores penalmente responsables del delito vejaciones calificadas".
Los defensores, de manera individual, coincidieron en cuestionar el fallo por "arbitrariedad por falta de motivación" y "violación de los principios de congruencia y no-contradicción", entre otros agravios que el Superior Tribunal de Justicia analizó y finalmente rechazó, convalidando "en todas sus partes" la sentencia de la Cámara roquense.
Se tuvo por acreditado que 5 de mayo de 2012, entre las 5 y las 7:40 horas, durante su servicio en la Comisaría N° 19 de Luis Beltrán, los dos efectivos incurrieron en un "trato violento, humillante e indecoroso, que incluyó violencia física" en perjuicio de dos menores de edad. En el caso se denunció la utilización de una "picana" para cometer la agresión contra uno de los adolescentes.
En la sentencia de Cámara se destacó que las víctimas, al declarar en debate, "se han presentado como personas correctas, sinceras, no se verifica fabulación o invento en su relato”, y que han brindado declaraciones “simples, fuertes, constantes y firmes”. “No puede soslayarse su edad -ambos menores- y las condiciones en las que se encontraban. Estaban asustados, golpeados, con miedo, esposados, mirando la pared y con la indicación de sus agresores que no los miren, mientras eran sometido a los golpes, insultos y ofensas de todo tipo”, se recalcó.