Delgado Sempé cuestionó los cambios en el gabinete: “Tres leyes de ministerios en tres años muestran que el gobierno no tiene rumbo”
El legislador provincial Luciano Delgado Sempé criticó duramente la nueva modificación en la estructura del gabinete del gobernador Alberto Weretilneck y advirtió que “en tres años y con tres leyes de ministerios queda demostrado que el gobierno provincial funciona a prueba y error, sin planificación ni rumbo”.
Recordó que el 1° de marzo de 2024, en la apertura de sesiones ordinarias, Weretilneck habló de achicar el Estado y hacerlo más eficiente, cuestionando la estructura heredada de Arabela Carreras, que contaba con 16 carteras y más de 350 funcionarios. En ese momento, el gobernador redujo la organización a 10 ministerios.
“Ese discurso duró muy poco”, señaló Delgado Sempé. “Un año después enviaron una nueva Ley de Ministerios: separaron Modernización de Gobierno y crearon la Secretaría de Estado de Asuntos Estratégicos y Planificación, llevando la estructura a 12 carteras. Ahora vuelven a modificarla: separan Deporte y Cultura de Desarrollo Humano, crean una nueva Secretaría de Estado y reubican Turismo, elevando el esquema a 13 carteras”.
Para el legislador, esta dinámica refleja desorden e improvisación. “El mismo gobierno que decía combatir el tamaño del Estado hoy se acerca peligrosamente a aquello que criticaba: más estructuras, más cargos políticos y más gasto”, sostuvo.
Delgado Sempé remarcó que el problema no es solo el crecimiento del aparato estatal, sino también la pérdida de control democrático. “La creación de Secretarías de Estado con rango ministerial tiene un objetivo claro: esquivar el control de la Legislatura. Funcionan como ministerios encubiertos, con presupuestos millonarios y decisiones de alto impacto, pero sin posibilidad de interpelación legislativa, ya que ellos consideran que un Secretario de Estado no puede ser interpelado”.
“Mientras hablan de austeridad y ajuste, el Ejecutivo suma poder, cargos y gasto, pero resta transparencia y control”, afirmó.
Finalmente, el legislador concluyó: “No estamos ante una simple reforma administrativa. Es una estrategia para concentrar poder y blindar funcionarios frente a la Legislatura. Después de 14 años de gestión, seguir cambiando la estructura como si fuera un experimento muestra que el gobierno está sin rumbo”.