Condenan a un hombre de Viedma a tres años de prisión efectiva cuando 'arrastró' a un policía en el capot de su auto

calabozo

Un hombre que fue acusado por los delitos de lesiones graves y resistencia a la autoridad fue condenado a la pena de tres años de prisión efectiva. Los hechos se produjeron en mayo del año pasado cuando, a bordo de un vehículo, arrastró a un agente policial que quiso detener su marcha, provocándole lesiones graves.

La acusación detalla que “el conductor aceleró y embistió a la víctima, quien saltó sobre el capot del vehículo y agarrado del mismo, fue trasladado a alta velocidad desde la esquina de Avenida Caseros y Bernal, por Winter hasta la calle Chubut, donde salió despedido cayendo e impactando con el piso. El recorrido fue a una velocidad que superaba la permitida, sobrepasando encrucijadas y sin detenerse ni desacelerando ante los semáforos y reductores de velocidad”. Producto de tal situación el hombre sufrió lesiones de gravedad.

El sustento probatorio que precedió la instancia de procedimiento abreviado se compone de la denuncia de la víctima, entrevistas a agentes de guardia en el lugar, actas de procedimiento, informes, relevamiento de cámaras de seguridad y, entre otros elementos, los resultados de la requisa realizada al auto secuestrado.

Además se realizaron pericias científicas, planimetrías, una reconstrucción virtual a cargo del departamento homónimo y se sumaron al sustento probatorio certificados médicos, informes del Cuerpo de Investigación Judicial e historias clínicas.

La condena requerida por la acusación a la que adhirió la defensa, fue de tres años de prisión efectiva. Al momento de sostenerla la fiscalía destacó el daño causado al hombre y además, el potencial peligro que ello implicó a transeúntes “ante la conducción antirreglamentaria y desenfrenada del vehículo”.

Por todo ello, luego del reconocimiento de haber protagonizado el hecho y la aceptación de la calificación legal y la pena, el Juez de juicio admitió el acuerdo y suscribió la sentencia de tres años de prisión por los delitos de resistencia contra la autoridad y lesiones graves agravadas por la condición de empleado policial de la victima.