Aguiar denunció vejaciones, amenazas, efectivos encapuchados y maltrato psicológico por parte de la Policía

Aguiar

El Secretario General de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) Autónoma, Rodolfo Aguiar denunció penalmente a la Policía de Río Negro por varios delitos que presuntamente se cometieron y que lo tuvieron por víctima desde el mismo momento de su traslado a la capital provincial y hasta pasados entre 20 o 30 minutos luego de haber ingresado a la Comisaría 1 de Viedma. 
 
Cabe recordar que la detención se produjo luego de la causa iniciada en el marco de la represión policial que se llevó adelante sobre los estatales que protestaban fuera de la Legislatura el día que se trató y aprobó el mega-endeudamiento de la provincia denominado Plan Castello. 
 
"Todos estos hechos deben ser investigados. Estas prácticas no pueden estar permitidas en democracia por las leyes de nuestro país. En esta provincia se está tornando común la vulneración de los derechos humanos. Creemos que es la justicia quien tiene que responder y en este caso puntual el Juez Mussi debe brindarnos explicaciones. Porque en Río Negro los abusadores de menores como Bernardi, no pasaron ni un solo día tras las rejas hasta ser condenados, mientras nosotros hemos sido encarcelados solo por ser trabajadores", enfatizó el dirigente sindical.
 
Aguiar comenzó su relato ante la Unidad Fiscal Temática 5 -con asiento en Fisque Menuco (Roca)-refiriendo que el traslado desde esta ciudad hasta Viedma se llevó a cabo íntegramente con agentes -supuestamente de la Policía Provincial o personal dependiente del Servicio Penitenciario- que tenían capuchas que cubrían por completo sus rostros, lo que generó temor y amedrentamiento, encontrándose esto prohibido por las normas vigentes.
 
En segundo término, el referente de los estatales manifestó que al llegar a la altura de la localidad de General Conesa, efectivos que se encontraban sobre la ruta y a pocos metros del puesto caminero, gritaban "si lo traen a Aguiar tírenlo al arroyo" y que inmediatamente después, al detenerse el móvil oficial que realizaba el traslado, otros policías pedían por favor que les abrieran la puerta de la camioneta y los dejaran saludar a Aguiar, interpretando el sindicalista que estos dos hechos fueron amenazas directas  y concretas de muerte o de ocasionarle un daño físico, atentando contra su vida. 
 
Por último, el dirigente hizo referencia a lo sucedido durante los primeros minutos tras llegar a destino. Indicó que lo esperaba una numerosa cantidad de efectivos de la fuerza formados en dos filas -que serían entre 40 y 60- determinando que, apenas fue ingresado a un patio interno y de manera previa a la revisión médica, lo hicieron desnudarse por completo, caminar y colocarse de frente a una pared, estando a la intemperie y con temperaturas bajo cero alrededor de la hora 22 del día 29 de mayo. 
 
Fue el propio Aguiar, el que luego de consultar al resto de los internos que se encontraban allí, pudo comprobar que no se trató de un procedimiento rutinario, normal o habitual, ya que nadie había sido obligado a pasar por lo mismo. 
 
Para la entidad sindical se intentó en todo momento afectar psicológicamente al dirigente, con la finalidad de disciplinarlo para que cambie el rumbo de su gestión y cese en los reclamos que involucran como empleador al Gobierno Provincial.