La imagen del Jefe de Policía, Subjefe y Plana Mayor quedó absolutamente desprestigiada"

osvaldo telleria

Ser escuchados. Desde hace 10 años lo único que piden los empleados policiales, tanto en actividad como en situación de retiro, es ser escuchados.

Se han presentado notas al Gobierno Provincial y a la Jefatura de Policía desde organizaciones legalmente reconocidas con personería jurídica como el Centro Provincial de Retirados Pensionados y Activos, la Mutual Policial, el Círculo de Oficiales, el Círculo de Suboficiales, entre otras; se han elaborado videos para que puedan ser vistos y escuchados por la señora gobernadora Arabela Carreras; en más de una oportunidad se le ha advertido que la situación es de CRISIS (así, con mayúsculas, usando una palabra cuya semántica no debería haber pasado inadvertida para una licenciada en Letras).

Sin embargo, no se brindó la respuesta esperada y sucedió lo que vivimos. El hartazgo y la necesidad fueron mayores que el miedo y la sumisión. Los empleados policiales dieron un paso adelante demostrando su descontento en las calles, con acampes. En las Regionales la situación enfrentó al personal a cargo con los manifestantes, sus propios compañeros de trabajo, con lo que ello implica.

La autoridad del funcionario público quedó expuesta a gritos, planteos, algún que otro insulto, cuestionamientos, todos fundados en el ninguneo permanente y en la falta de atención a las necesidades básicas, como la alimentación, la salud, etc. con sueldos paupérrimos por debajo de la línea de pobreza.

La imagen de los representantes legítimos ante el Gobierno, Jefe de Policía, Subjefe y Plana Mayor quedó absolutamente desprestigiada, con la pérdida de credibilidad natural por haber llegado a esta situación desesperante sin respuestas.

Finalmente se observó cómo convocaron a último momento a la oficialidad y subalternos en Viedma para escuchar cosas que ya sabían, que se les venían advirtiendo. “Señores Jefes, el reclamo de los empleados policiales es legítimo”, los hechos que sucedieron después de esa convocatoria hablan y seguirán hablando por sí mismos.

El daño a la autoridad de estos circunstanciales actores a cargo está hecho y eso no se repara de un día para otro. Se podría haber evitado llegar al límite mucho antes, manteniendo la imagen y el mando de los que hoy ostentan un cargo superior indemne. Pero lamentablemente no se hizo: fue una negociación “ganar – perder”, la menos deseada.

La seguridad pública no estuvo en riesgo por decisión de los propios Policías que se mantuvieron cumpliendo con sus labores, no es el estilo de la Policía de Río Negro dejar solos a los ciudadanos. El acompañamiento de la población, un sector del arco político de forma presencial y a través de las redes o los medios de comunicación fue evidente y también es un mensaje para el Gobierno Provincial.

Lo que viene de ahora en adelante es otro escenario, con un marco institucional que no podrán evitar. Aparece un nuevo espacio nacido de esta situación: el “Consejo de Bienestar Policial”, reconocido por el Gobierno con la foto final al momento de la firma del acuerdo salarial en Jefatura de Policía y junto a la ministra de Seguridad.

Que esta experiencia le haya dado madurez al Gobierno de la licenciada Arabela Carreras.

Alejandro Ceferino Medina

DNI 21.847.090