(VIDEO) “Puedo tener una muerte súbita por no contar con un cardiodesfibrilador”

Carlos Gastiarena, huelga, servicio penitenciario federal

Carlos Gastiarena  es  un jubilado que realizó una protesta en  la Obra Social del Servicio Penitenciario Federal, cuya sede se encuentra en Zatti y Álvaro Barros de Viedma.

Gastiarena junto a su mujer, se instalaron con reposeras en las puertas de la obra social para reclamar la autorización de una derivación a Bahía Blanca para que le puedan colocar un cardiodesfibrilador, debido a las afecciones cardíacas que sufre.

“Yo tengo arritmia y puedo tener una muerte súbita por no contar con un cardiodesfibrilador. Mi médico me dijo que teníamos que  parar las arritmias o podía morirme y no darme ni cuenta”, comentó.

En dialogo con el móvil de FM de la Costa señaló que “el médico de cabecera  que tengo me aseguró que si yo tenía ese aparato iba a estar bien, pero la obra social no me los quiere cubrir porque sale mucha plata y que tiene un presupuesto muy alto”.

Aunque admitió que le ofrecieron una alternativa, dijo que “desde la obra social me dijeron que había un profesional esto acá en Viedma, pero desde el tiempo que yo estoy con esta enfermedad nunca me enteré de este médico que hacia este tipos de estudios”. 

“A mí el médico no me dio confianza, deja mucho que desear, es muy bueno pero no me convence”, reveló.

Además desarrolló que “yo la semana pasada estuve internado, el médico me dijo que podía estar tres días o quince, hasta que traigan el desfibrilador, pero ¿qué sentido tiene? Estar internado, con suero y sin poder estar en mi casa. Yo firmé una declaración y me di de alta, pero no me dan el traslado a Bahía Blanca que es por lo que estamos peleando”.

“El doctor Pino, mi médico general, quiere que yo vaya a Bahía”, expresó.

“La vida de mi marido vale más que un millón de pesos”

Por su parte, su esposa, que lo acompaña en el reclamo manifestó que “no tendríamos que estar todavía con este tema. Lo que nosotros necesitamos es que le coloquen ese aparato a mi marido, yo entiendo que es caro, pero él trabajó toda su vida así que lo tiene más que pago”.

“El desfibrilador cuesta un millón de pesos, pero corre riesgo su vida, creo que la vida de mi marido vale más que un millón de pesos. Yo tengo entendido que hace poco tiempo enviaron a Bahía Blanca a un señor a realizarle una biopsia y luego a otra persona que tiene cáncer en la cara, acá hay una persecución de la Auditora, tiene algo personal con nosotros”, especificó.

En este sentido agregó que “yo le voy hacer una denuncia porque es un abandono de persona,  al igual que mi problema, yo me tengo que operar en el Hospital Italiano por un problema de vejiga, mi doctor me envió al Italiano y por más de que haya médicos acá, pero no me dan la confirmación. No le vamos a permitir que nos envíen a los médicos que ellos quieran”.

“Si no se puede salir delante de esto, yo lo velo acá afuera si se muere. Además no hay atención, nadie nos atendió y tampoco nos dieron ni siquiera un vaso con agua, nos tratan como perros”, reclamó.

“Como última medida hemos decidido realizar una huelga de hambre, sabemos que es arriesgado”, indicó Carlos.

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