Sobreseimiento a médica que atendió a la egresada fallecida en Bariloche

Marisa Belén Figueredo, Julieta Uriarte, egresada, bariloche

El Juez de Instrucción Ricardo Calcagno dictó el sobreseimiento de la médica Marisa Belén Figueredo en actuaciones por Homicidio Culposo en perjuicio de Julieta Uriarte, alumna de un establecimiento escolar de la provincia de Buenos Aires que integrante de un contingente estudiantil, hecho ocurrido el día 6 de octubre del año 2015, durante la mañana, en el interior del Hotel Sol, sito en calle Villegas 160 de San Carlos de Bariloche, previa vista fiscal correspondiente.

En la oportunidad y de acuerdo a la imputación de la Fiscalía la médica Figueredo concurrió cerca del mediodía a la habitación N° 247 de ese establecimiento para brindar atención a Julieta Uriarte, integrante de un contingente estudiantil, ya que ésta -según los dichos por sus compañeras de cuarto- estaba enferma. La imputada procedió a tomarle la temperatura a Uriarte y al no detectar fiebre en la joven, se retiró del lugar sin realizar sobre la misma las prácticas médicas necesarias para diagnosticar el mal que padecía, entre ellas revisarla, interrogarla sobre sus dolencias, tomarla la presión arterial, auscultar sus pulmones, etc. Ante la falta de atención médica, Julieta Uriarte, de 17 años de edad, falleció ese mismo día aproximadamente a la hora 16.30, en la habitación previamente citada, a causa de una neumopatía. La Fiscalía consideró la conducta desplegada por la médica, negligente e imperita y causante del deceso, pues de haber detectado a tiempo la enfermedad que padecía Uriarte, podría haber sido internada de inmediato en un centro asistencial y recibido el tratamiento médico que necesitaba para curar su dolencia.

El Juez arriba a esta resolución luego de analizar todas y cada una de las medidas probatorias solicitadas y realizadas desde el comienzo de las actuaciones. Entre ellas se han merituado pluralidad de peritaciones, informes médicos, informes del médico policial, pericias del Cuerpo Médico Forense, testimoniales, informes de estudios realizados, entre ellos resonancia magnética y estudios bacteriológicos e histoanatomopatológico de las muestras extraídas del cuerpo de la víctima. Cabe señalar que el último de los estudios mencionados fue realizados por el Laboratorio Regional de Investigación de Comodoro Rivadavia. Se solicitó además copia de Historia Clínica de la víctima y se requirió informe al Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Este informe revela que la causa de muerte de Julieta Uriarte fue una sepsis severa - shock séptico por infección invasiva por neisseria meningitidis, también conocida como meningococo, es una infección bacteriana.

La resolución consigna que luego de analizar en forma pormenorizada las pruebas detalladas se ha logrado extraer de ellas un solo párrafo que permite inferir que lo acaecido se produjo por un obrar imprudente de la imputada, y corresponde al no haber indicado el diagnóstico presuntivo, ya que sólo controló la temperatura de la joven y esto no es un diagnóstico, toda vez que constituye un aspecto básico de toda consulta médica, destacando que "...dicha omisión no es suficiente para considerar que podría haberse evitado el deceso de la víctima...."

En este sentido el Juez ha señalado "..No hay duda que el evento existió, que Figueredo fue la última médica en revisar a Julieta Uriarte, y luego de ello la adolescente falleciera, más ello no traslada de manera directa y sin solución de continuidad la responsabilidad penal de la nombrada. Téngase en cuenta que los tipos culposos no prohíben atendiendo a la finalidad misma, sino a que la programación de la causalidad es defectuosa porque viola un deber de cuidado. Cualquier actividad requiere cierto cuidado y, al dotar de sentido a una acción, debe evitarse que esa exteriorización que cambia algo en el mundo provoque un conflicto por lesionar o matar a alguien. Sin embargo, la evitabilidad del conflicto no puede determinarse sin averiguar cuál era el sentido de la acción, porque no hay un deber de cuidado general válido para todas las personas y todas las actividades. Las fórmulas generales sólo indican la necesidad de precisar reglas concretas y, justamente, no puede establecerse qué, deber de cuidado tuvo a su cargo el agente sin saber primero que estaba haciendo, es decir, conocer la finalidad de su conducta..."

En síntesis se ha consignado "...si bien existió mérito suficiente para la citación a indagatoria de Marisa Belén Figueredo, no se encuentran elementos probatorios objetivos e independientes que demuestren un accionar imprudente, negligente o por impericia de la profesional, como así tampoco por inobservancia de los reglamentos o deberes a su cargo por parte de la imputada, ya que no se ha podido acreditar que la médica haya actuado en contra de los protocolos médicos, y no encontrándose pendiente otro elemento probatorio a reproducir, agotada la investigación, hacen que el Juez sea del entendimiento que debe adoptarse el temperamento prescripto por el art. 306 inc. 2° del Código Procesal Penal, entendiéndolo también así el Agente Fiscal en su dictamen. "... Es necesario a los efectos de establecer la responsabilidad proveniente de la culpa, determinar si entre la conducta del agente y el hecho existe un nexo de antijuridicidad, en tanto sólo se justifica atribuir el resultado, si éste fue causado por una conducta descuidada y por ello antijurídica...." señala la resolución, la que ha sido apelada por la Querella en representación de los familiares de la joven Julieta Uriarte.-

 

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